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viernes, 1 de mayo de 2026

Alergias estacionales: cómo diferenciarlas de una infección respiratoria y evitar complicaciones

 

      En el Perú, entre el 20% y el 25% de la población sufre rinitis alérgica, una condición que suele confundirse con infecciones respiratorias.



Salud e
n Casa .- Para muchas personas, los cambios de estación no solo traen días más cálidos o fríos, sino también molestias que afectan su día a día: estornudos constantes, congestión nasal, picazón en los ojos o dificultad para descansar bien. Frente a estos síntomas, la duda es común: ¿se trata de una alergia o de una infección respiratoria?


En el Perú, esta confusión es más frecuente de lo que parece. Se estima que entre el 20% y el 25% de la población presenta rinitis alérgica, una condición que suele confundirse con infecciones respiratorias, especialmente en temporadas de cambio de clima, según la Sociedad Peruana de Alergia, Asma e Inmunología. En ciudades como Lima, factores como la humedad, la contaminación y la exposición a ácaros del polvo intensifican estos cuadros.



La doctora Verónica Vilcahuamán, dermatóloga de la Clínica Anglo Americana, señala que entender esta diferencia es clave para recibir el tratamiento adecuado y evitar complicaciones innecesarias. “Las alergias estacionales suelen manifestarse con estornudos repetitivos, secreción nasal líquida y picazón en nariz y ojos, pero sin fiebre ni decaimiento general. Esto es importante, porque muchas veces se confunden con un resfrío común”, explica.



A diferencia de las infecciones respiratorias, donde sí aparecen síntomas como fiebre, dolor de garganta, malestar general o dolores musculares, las alergias están directamente relacionadas con la exposición a desencadenantes del entorno, como el polen, los ácaros o el polvo.



Más que una molestia: impacto en la calidad de vida

Aunque suelen subestimarse, las alergias pueden afectar significativamente la rutina diaria. Dormir mal, rendir menos en el trabajo o en el colegio, o vivir con síntomas persistentes puede generar un impacto acumulativo en el bienestar.



Además, cuando no se tratan adecuadamente, pueden favorecer la aparición de otras condiciones como asma o sinusitis. Por eso, prestar atención a la duración de los síntomas es fundamental: mientras un resfrío suele resolverse en pocos días, las alergias pueden mantenerse activas mientras exista exposición al alérgeno.



Prevenir también es cuidar

Desde la Clínica Anglo Americana, se enfatiza la importancia de adoptar medidas simples pero efectivas para reducir la exposición. Mantener los ambientes ventilados, controlar la humedad en casa, usar fundas antiácaros y evitar salir en horas de alta concentración de polen son algunas recomendaciones clave.



“También es importante consultar si hay dificultad para respirar, sibilancias o fiebre, ya que podrían indicar otro tipo de cuadro. Pero, sobre todo, no normalizar los síntomas ni automedicarse. Identificar si se trata de una alergia o una infección permite actuar a tiempo y evitar complicaciones”, comenta la dermatóloga.



En un contexto donde las alergias son cada vez más frecuentes y muchas veces pasan desapercibidas, reconocer sus señales y adoptar medidas preventivas no solo mejora la calidad de vida, sino que puede marcar la diferencia en la salud respiratoria a largo plazo. Escuchar al cuerpo y acudir a una evaluación oportuna es, hoy más que nunca, una decisión clave para cuidar la salud.

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