viernes, 4 de septiembre de 2020

 Debemos mantener los niveles de colesterol total (menos de 200 mg/dl) y sobretodo el colesterol malo o LDL (menos de 100 mg/dl) dentro de límites normales para evitar complicaciones cardiovasculares como por ejemplo el Infarto Agudo de Miocardio (IMA).



Salud en Casa.-
Desde las disposiciones de aislamiento social debido a la pandemia, los peruanos hemos cambiado nuestros hábitos especialmente en la alimentación.



Debido a la situación coyuntural en el país las emociones como la ansiedad suelen confundirse con la sensación incrementada de hambre, sobretodo de alimentos procesados, altos en grasas, azúcares y sodio. Éstos alimentos no son nutritivos y podrían generar un impacto negativo en nuestra salud.



 

El Dr. Marco López, Médico Internista y Cardiólogo Intervencionista, indica que el consumo de alimentos muy concentrados en grasas saturadas y carbohidratos podría a la larga causar enfermedades cardiovasculares ateroescleróticas, las cuales son un conjunto de trastornos donde el colesterol malo o LDL se deposita en las paredes de los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, causando una inflamación crónica, alterando su estructura y función.



 

Enfermedades cardiovasculares en el mundo y Perú

 

En el mundo, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte y en el Peru se ubica, junto con el Cáncer y las Infecciones, entre las tres primeras. Dentro de estas enfermedades cardiovasculares se encuentra el Infarto de Miocardio Agudo (IMA). La forma más frecuente de presentación es el dolor de pecho o angina, producida por la reducción abrupta del riego sanguíneo de las arterias coronarias a una parte del músculo del corazón. Ello se explica por la erosión (desgaste) de una parte de la pared interna del vaso sanguíneo y la formación de un coágulo que puede llegar a obstruir toda la luz arterial causando el infarto. Es importante resaltar que sin un tratamiento oportuno (antes de las 3 horas desde que aparece la angina) el IMA puede llegar a ser mortal o dejar secuelas permanentes (Insuficiencia cardiaca).







 

Recomendaciones para una buena salud

 

De este modo, el especialista recomienda controlar y mantener los niveles de colesterol normal (<200 mg/dl), evitando alimentos elevados en grasas saturadas, como mantequilla, embutidos, quesos grasos, leche entera, etc y reducir el consumo de hidratos de carbono, como por ejemplo las harinas y sus derivados como panes, galletas, tostadas, tortas, entre otros.



 

Siendo así, se sugiere el consumo de frutas, dado que son ricas en minerales, fibra, vitaminas, flavonoides y carotenoides (un grupo de pigmentos orgánicos con funciones antioxidantes), por ejemplo las manzanas, peras, duraznos, uvas, tuna, arándanos, aguaymanto, pitajaya, plátano, entre otros.  Se  recomienda consumir 5 porciones al día entre frutas y verduras, de preferencia de diferentes colores y en su estado natural. Asimismo, se puede optar por los frutos secos, que constituyen una buena fuente de fibra, ácidos grasos esenciales y proteína,  siendo una excelente opción y además, ayudan a reducir la ansiedad.


 

En cuanto al tipo de carne, el omega 3 que contiene el pescado podría aportar en la prevención de un infarto de miocardio agudo, debido a que  contribuye al aumento considerable del tiempo de coagulación de la sangre y reduce la arteriosclerosis coronaria. De preferencia se recomienda los llamados pescados azules; como Atún, Bonito del norte, Caballa, anchoveta, etc. Otra buena fuente de omega 3 es el aceite de sacha inchi, y las semillas como la linaza y la chía.



Por otro lado, el apio es una verdura que aporta a reducir el colesterol y mantiene los niveles de presión arterial. Adicional a ello, las espinacas, zanahoria, brócoli, alcachofas, acelgas, espárragos, entre otras; también contribuyen a la prevención de un posible evento cardiaco.



 

Finalmente, el Dr. López, indica que así estemos en casa, debemos realizar ejercicios 5 veces a la semana, como mínimo y caminar  al menos por 30 minutos a paso ligero. Otras de las opciones son realizar actividades para relajarse o distraerse, por ejemplo llevar sesiones de yoga, pilates, aeróbicos, etc.  De esta manera evitaremos el sedentarismo. Sin embargo, a pesar de ello, es importante consultar previamente con el médico sobre una adecuada rutina, según el estado de salud del paciente.

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