jueves, 11 de abril de 2019


Descubre cómo terminar con esa mala racha de relaciones frustradas por ti misma.

Salud en Casa.- Si cada vez que empiezas a salir con un nuevo hombre y repentinamente sientes que ese hombre te recuerda a un mal hombre con el que ya has salido o al tóxico de tu ex, ten presente que no es mera coincidencia. “Toma en cuenta que el patrón que une a ese tipo de hombres eres tú. Entonces, toda relación habla de ti, te está enseñando de ti, te está mostrando parte de ti”, explica la psico-bioterapeuta Mary Cruz.



A continuación la especialista, te brinda 6 razones del por qué sigues atrayendo al mismo tipo de hombre y qué puedes hacer para cambiar este patrón de ‘pareja tóxica’.

      No estás tomando atención al por qué ese tipo de hombre aparece.  Asume el 50% de responsabilidad del por qué no funcionó la relación. Si crees que la solución es la separación de esa persona o huyendo de esa emoción tóxica, con la ingenua  creencia que la siguiente será mejor, no esperes que termine. Porque, oops! se repetirá. Toma atención de qué te está mostrando esa persona de ti y por qué tuvo que estar presente en tu vida ¿qué vino a enseñarte de ti?

   Entender que la repetición es un mensaje para aprender también en el amor. Aquello que no reconoces, estas condenado a repetirlo. Si no comprendiste el mensaje, la vida se encargará amorosamente de repetirla, hasta que le demuestres, a través de la repetición, que aprendiste. Deja de contar las fallas de tu ex o los hombres de los que “reniegas” y asume que eso que se repite en ellos, es porque “ese algo” viene de ti.

     Que no quiera formalizar contigo, no solo es por él, eres tú también. Si es constante esta experiencia, tienes que preguntarte con sinceridad: ¿Qué te hace pensar que no te mereces una relación estable? ¿Realmente crees que mereces ser feliz? ¿Quieres asumir la responsabilidad de una relación? Porque a veces tú misma saboteas tus deseos o emociones y sales corriendo a dramatizar tu vida y echar la culpa al otro.

    Postergar tus deseos te hace estar siempre en segundo lugar. Cuando tú te postergas, te estás dejando en segundo plano. Si no te interesas por ti, por tus deseos, por tus sentimientos, por tu vida; entonces eso recibirás. No se interesarán por ti, no te tomarán en cuenta, porque ese es el lugar que tú misma te has dado. Acaso ¿concedes sin límite, ni restricciones y muchas veces pisoteándote a ti misma?

      Recuerda que recibes lo que das. Si quieres caricias, empieza a darlas, si deseas oír palabras bonitas, comienza a prodigarlas, así sucesivamente. Ámate como quieres ser amada y ama como quieras ser amada. No funciona de otra manera. Escribe en un papel lo que quieres y empieza a darlo tú primero, así la experiencia pasará por ti y se impregnará en cada una de tus células, emitiendo esa señal de amor hacia afuera.

    Acabar con esa racha es tu propia tarea. Hay un dicho que dice: “Sufrirás hasta que te canses de sufrir, y a partir de allí te daré otras cosas”. Cuando te des cuenta que el factor común en todas esas relaciones eres tú. Entonces, comenzarás a reformularte tú y a crear una nueva tú. Con nuevos parámetros, nuevas concepciones y nuevas formas de amarte. Cuando tú estás en amor el amor es parte de tus días en cada cosa. Así, tu vibración será tan alta que atraerás a personas que estén en tu mismo nivel de vibración de amor. Recuerda ¡Todo es equivalente!

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