lunes, 5 de junio de 2023

 ·         Crustáceos y abejas podrían ver más tonalidades de colores que las personas.



Salud e
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 Casa.- El mundo que nos rodea está compuesto por una amplia gama de colores, desde unos más vibrantes hasta otros más opacos. Sin embargo, la percepción de estos depende de cada especie, pues, por ejemplo, los crustáceos —como cangrejos y langostas— y las abejas pueden ver más tonalidades que los seres humanos.



“En general, se estima que una persona distingue de uno a diez millones de tonalidades, entre las diversas literaturas. La mácula, aquella parte de la retina que nos permite ver con precisión formas y colores, concentra dos tipos de células que nos ayudan en este proceso”, afirma el Dr. Juan Carlos Corbera, especialista de Oftálmica Clínica de la Visión, institución que supera los estándares de calidad al contar con niveles de satisfacción muy superiores a los de otras clínicas.



Estas células serían los conos —que, mientras haya luz, nos permiten diferenciar las tonalidades azules, rojas y verdes, así como sus variaciones y combinaciones— y los bastones —que se enfocan en definir los contrastes y tonalidades de grises en los ambientes oscuros—.



Percepción del color podría verse afectada


Existen personas que nacen con una alteración en los conos, produciendo que no puedan reconocer ciertos tipos de colores. “Aquel paciente que no distingue ningún color posee daltonismo, que es una patología genética padecida principalmente por hombres. También existen trastornos parciales de los colores, los que se conocen como discromatopsias”, señala el médico oftalmólogo.



Por otro lado, algunos medicamentos —entre ellos, los que se usan para la arritmia— podrían originar alteraciones en la percepción del color. El mismo resultado lo podrían padecer personas que tienen altos niveles de estrés.



“La coriorretinopatía serosa central es una hinchazón de la mácula que se produce, principalmente, en pacientes con estrés o que guardan sentimientos de cólera, pena e ira, pero no los manifiestan. Por eso, el organismo se debilita y la mácula se inflama. Si la enfermedad es detectada a tiempo, no deja secuelas; pero, si no es tratada oportunamente, ocasionará una inflamación severa, con lo cual la recuperación de la visión no será total”.



Mácula se desgastaría al envejecer


Entre las enfermedades más frecuentes que dañan la mácula, se encuentra la degeneración macular relacionada a la edad, que conduce a la ceguera. “Es una patología en donde hay un desgaste del área macular. Se presenta a medida que uno va envejeciendo. También está asociada a otros factores como la diabetes, la hipertensión, el alcoholismo y el tabaquismo”, añade.



Si bien aún no existe una cura, en Europa ya se encuentran investigando terapias con resultados promisorios. “A futuro se prevé que pueda haber una medicina para recuperar esta alteración, lo cual es muy complicado actualmente”, puntualiza el experto de Oftálmica Clínica de la Visión.

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