miércoles, 6 de diciembre de 2023

 

  • La incontinencia puede traer consigo sentimientos de vergüenza, aislamiento social, estrés y/o ansiedad, afectando profundamente la calidad de vida de las personas.


Salud e
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 Casa.- La incontinencia urinaria es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo, independientemente de su edad o género. Según la Asociación Urológica Americana, se estima que entre un cuarto y un tercio de los hombres y mujeres en los EE. UU. sufren de incontinencia urinaria, impactando no solo en el bienestar físico, sino también en la salud mental.



De acuerdo con el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK, por sus siglas en inglés), los problemas de la vejiga sin tratar pueden alterar el estilo de vida. Un ejemplo de ello es que la persona tenga que evitar actividades que alguna vez disfrutó, porque no quiere tener que ir al baño en medio de estas o sufrir un accidente. 

Para la psicóloga Kristell Pacheco, esta condición puede conllevar a sentimientos de vergüenza, aislamiento social, estrés y/o ansiedad, afectando profundamente la calidad de vida de quienes la padecen. “Si bien la incontinencia urinaria se ha abordado principalmente desde una perspectiva médica, es crucial reconocer la interconexión directa entre esta condición y la salud mental de los individuos que la experimentan”, señala.


Reconocer y abordar la conexión entre la salud mental y la incontinencia urinaria es fundamental para proporcionar un cuidado integral de las personas. Con ello en cuenta, la especialista en psicología junto a Cotidian -marca especializada en incontinencia urinaria- brinda 5 recomendaciones para ayudar a mitigar el impacto en la salud mental de quienes enfrentan esta condición:



  1. Educación y conocimiento: Muchas veces, lo desconocido puede causar más dudas y temores. Aprender más sobre la incontinencia urinaria puede ayudar a reducir el estrés y miedo, al entender que es una condición común y que existen opciones de tratamiento disponibles.
  2. Ejercicio regular: El ejercicio puede mejorar el bienestar general y ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico, lo que resulta beneficioso en algunos casos de incontinencia, sea el paciente hombre o mujer.
  3. Terapia psicológica: La terapia con un psicólogo/a apertura un espacio seguro para hablar sobre las emociones y preocupaciones relacionadas con la incontinencia. La terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ser particularmente útil para cambiar los patrones de pensamiento negativos y desarrollar estrategias de afrontamiento más saludables.
  4. Comunicación abierta: Fomentar un ambiente de confianza y comprensión es esencial, dado que los afectados necesitan sentirse cómodos y seguros discutiendo su condición con una pareja, amigos, familiares y/o profesionales de la salud. La aceptación y el apoyo emocional de quienes conforman su círculo cercano pueden tener un impacto positivo en su salud mental.
  5. Seguimiento médico: Aunque esta es una medida más médica que psicológica, es importante consultar con un profesional de la salud para explorar las opciones de tratamiento que pueden aliviar los síntomas físicos de cada paciente, lo cual puede tener un impacto positivo en la salud mental.

“Al implementar estrategias psicológicas, promovemos no sólo la aceptación y el manejo efectivo de la condición, sino también el fortalecimiento de la resiliencia emocional. Es esencial trabajar conjuntamente estas variables para eliminar el estigma y fomentar la comprensión, construyendo un camino hacia la mejora del bienestar integral de aquellos que enfrentan la incontinencia”, comenta Verónica Jane, brand manager de Cotidian.

 

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