Salud en Casa.- En el Perú, los cánceres más comunes son el de próstata, mama, estómago, colorrectal y cuello uterino, según el Observatorio Global de Cáncer (Globocan 2022). Tener un estilo de vida saludable que se traduce en la práctica regular de ejercicios, alimentación balanceada, hacerse chequeos médicos preventivos, no fumar, reducir la ingesta de alcohol, protegerse de la exposición excesiva del sol y vacunarse contra el Virus de Papiloma Humano es clave para disminuir el riesgo de desarrollar alguna neoplasia, subraya el doctor Diego Ponce de León, oncólogo de la Clínica Ricardo Palma.
En los últimos años, el número de
casos de cáncer ha crecido de manera alarmante a nivel mundial y si bien la
medicina ha avanzado en muchos aspectos el número de personas diagnosticadas
con esta enfermedad no deja de aumentar. Estos son algunos de los factores de
este preocupante fenómeno.
Envejecimiento poblacional.
A medida que las personas viven
más tiempo, la probabilidad de desarrollar neoplasias se incrementa, pues
muchas veces estas patologías están vinculadas a la edad. Según un estudio
realizado por Ju W y colaboradores, el envejecimiento contribuye en un 56.5% al
aumento de los casos y en un 63.3% a las muertes por esta afección en el
planeta.
Más personas, más riesgos.
El crecimiento poblacional es
otro factor clave. Cuanta mayor sea la cantidad de personas, mayor es la
probabilidad de que más individuos estén expuestos a factores de riesgo que
aumentan la posibilidad de padecer este mal.
Cambios en los estilos de vida.
La adopción de hábitos
occidentales como dietas poco saludables, el sedentarismo, la obesidad y la
ingesta excesiva de alcohol han incrementado el riesgo de sufrir neoplasias.
Cánceres como el de mama, colorrectal, pulmón y próstata se han disparado por
estos factores. Lamentablemente, el consumo frecuente de comida rápida, la falta
de actividad física y la ingesta de bebidas alcohólicas forman parte de la
rutina de millones de individuos.
Riesgos ambientales.
Contaminación, exposición
prolongada al sol sin protección y contacto con agentes cancerígenos ocupacionales
contribuyen a la mayor incidencia de cáncer.
Aunque la exposición a estos riesgos es parte de las actividades
cotidianas de un gran número de hombres y mujeres, su impacto está siendo
reconocido por diversos estudios e investigaciones.
Tabaquismo.
A pesar de las múltiples campañas
para que la población no fume o deje de hacerlo, el tabaquismo sigue siendo una
de las principales causas de neoplasias. El cigarro está asociado a cáncer de pulmón,
boca, garganta, vejiga. Este mal hábito continúa siendo un desafío para la
salud pública global.
Tecnología y diagnóstico temprano.
Los avances en los métodos de
detección permiten identificar más casos de esta enfermedad que en el pasado,
incluyendo algunos que anteriormente pasaban desapercibidos.
Exposiciones tempranas a factores de riesgo.
Se ha observado un ascenso en la
incidencia de neoplasias en generaciones más jóvenes, lo que sugiere que
exposiciones durante las etapas tempranas de la vida, como cambios hormonales,
dietas inadecuadas o factores ambientales, podrían estar jugando un papel
importante en el aumento de los casos.
El cáncer es una enfermedad compleja,
entender cuáles son sus factores de riesgo es el primer paso para prevenirlo.
Aunque algunas condiciones como la edad o la genética son incontrolables,
cambios en el estilo de vida y una mayor conciencia del cuidado de la salud
hacen una gran diferencia para reducir la incidencia.
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