POR LIC.
XIMENA CHAVEZ ALONSO.
La desnutrición
y cómo tratarla
Salud en Casa.- Llevar una alimentación inadecuada puede conllevar a un estado de vulnerabilidad del sistema inmunológico, aumenta el riesgo de infecciones, genera irregularidad en los niveles de azúcar y grasas en la sangre, riesgo de fracturas, y muchas más complicaciones. Los cambios en el envejecimiento ocasionan modificaciones en los hábitos alimenticios y del estado nutricional. Esto conlleva a un aumento de riesgo de desnutrición en personas mayores.
Para definir que una persona
tiene desnutrición, el diagnóstico solo puede darlo un equipo
interdisciplinario de profesionales de la salud, como el nutricionista, médico,
terapistas, enfermeras.
Existen algunos cambios en
los patrones de alimentación de un adulto mayor que hacen que tengan más riesgo
de desnutrición:
·
Suelen reducir la cantidad y volumen de sus alimentos.
·
Varían sus horarios de ingesta de alimentos.
·
Creencias y mitos sobre lo que resulta saludable.
·
Cambios radicales en su alimentación, ya sea por una dieta de
moda o por decisión personal.
·
Pérdida de apetito e interés por la comida, posiblemente por las
alteraciones sensoriales.
Para tratar una desnutrición,
la prescripción de la dieta es el paso inicial y más importante de toda la
intervención. Se debe de tomar en cuenta al momento de elaborar la dieta varios
puntos; como, la presentación en el
plato, respetar sus costumbres y gustos del anciano, y brindarle variedad de
alimentos.
Hay adultos mayores que van a
requerir suplementación, en caso no lleguen al requerimiento de algún
nutriente. El nutriente que normalmente se ve afectado es la proteína.
La dentadura y la masticación
son importantes.
Siempre es bueno recalcar que
un adulto mayor debe acercarse donde un odontólogo periódicamente, debido a que
con una limpieza de la cavidad oral mejora la percepción de sabores. Además,
las piezas dentales son revisadas y se evalúa si la plancha de dientes que está
utilizando se encuentra en buen estado. Una correcta salud bucal contribuye a
un buen estado nutricional y a disminuir el riesgo de desnutrición.
La idea del tratamiento
nutricional es brindarle alimentos con poco volumen pero hipercalóricos y ricos
en nutrientes. Ya que reducen la distensión gástrica y mejoran y optimizan su
ingesta poco a poco.
Para mejorar la masticación y
palatabilidad se mejora la textura del alimento lentamente y progresivo, se le
brindan alimentos suaves como puré o triturado o deshilachado, para luego
brindarle los alimentos más enteros, como papa cocida con arroz y pollo al
horno. De esta manera aumentamos la ingesta alimentaria y mejoramos el apego al plan nutricional.
Anemia en Adultos Mayores
La anemia es un
trastorno en el que ocurre deficiencia del tamaño o número de hematíes o de la
cantidad de hemoglobina. Para que se considere anemia en un adulto mayor debe
ser 11 mg/dl o menos en hombres y mujeres.
Este problema es un
trastorno común en adultos mayores y va relacionado según las estadísticas al
nivel adquisitivo. La anemia por deficiencia de hierro es la mas común en
adultos mayores ya sea por alguna hemorragia, malabsorción o por déficit
nutricional en el consumo de hierro. Por otro lado en el caso de la anemia
macrocítica la cual ocurre por deficiencia de vitamina B12 y acido fólico
también suele ocurrir frecuentemente. Y una de sus principales causas es exceso
de suplementación de B12, malabsorción, o fármacos que inhiban su absorción y
el alcoholismo.
Es importante recibir
asesoría y evaluación constante para detectar a tiempo cualquiera de estos
tipos de anemia. Podemos prevenirlos consumiendo alimentos de hojas verdes,
alimentos con alto contenido de hierro y b12 como la carne, pollo, pescado,
pavita, cuy, cerdo. Y también las menestras en el caso del hierro.
La pérdida de peso
y el Alzheimer
Otra complicación importante que puede aparecer por la pérdida de peso
repentina y no controlada es la Sarcopenia. Un adulto mayor es mas propenso a
perder peso ante cualquier adversidad. Perder peso de manera involuntaria es un
factor de riesgo nutricional. Este
síndrome geriátrico ocurre con una disminución progresiva y generalizada de la
masa y fuerza muscular con riesgo de generar discapacidad. Se asocia a un
aumento de caídas y fracturas, menor independencia, comorbilidades,
hospitalizaciones y tasas de mortalidad más elevadas.
Puede ocurrir por aporte dietético insuficiente de energía, proteínas,
malabsorción, trastornos gastrointestinales o uso de medicamentos que provoquen
anorexia. En su tratamiento y prevención existen 3 estrategias, nutricional,
farmacológico y actividad física.
Además de ocurrir disminución progresiva de la masa muscular, también
hay casos que existe perdida progresiva de la memoria y de las funciones
cognitivas como el Alzheimer , una enfermedad neurodegenerativa frecuente. Estos pacientes presentan pérdida de peso continua,
y se debe a la lesión en los lóbulos temporales del cerebro. En personas que
recién inician con la enfermedad suelen presentar desinterés con la comida y
falta de apetito.
Su pérdida de peso es lenta y se puede controlar fácilmente. Cuando la
enfermedad es más complicada, suelen tener anorexia. Además, suelen vagabundear
más y eso genera un mayor gasto energético y un aumento de los requerimientos.
En algunos casos, suele ocurrir un incremento de peso, esto puede deberse a la
presencia de ansiedad o por olvidarse de haber ingerido alimentos.
Para cualquiera de
estos casos es importante garantizar una asesoría adecuada de un profesional
que no solo brinde asesoría nutricional sino también acompañamiento y trabajo
multidisciplinario con un equipo médico, de esa manera se maneja al paciente de
una manera mas integral.
Nutricionista- CNP 5738
Facebook: Ximena Chavez nutrición para el adulto mayor
Instagram: @NUTRIGERIATRICA


0 comentarios:
Publicar un comentario