Especialista explica cómo reconocer las principales diferencias entre estas infecciones respiratorias y cuándo acudir a un centro de salud.
Salud en Casa.- La circulación permanente de virus respiratorios genera confusión entre la población, especialmente cuando síntomas como fiebre, tos o malestar general pueden corresponder a un resfrío común, a una influenza, como la influenza A (H3N2), o a un cuadro de COVID-19. Reconocer algunas diferencias puede ayudar a buscar atención médica oportuna y reducir el riesgo de complicaciones.
El Dr. Carlos Saavedra, director de la carrera de Medicina Humana de la Universidad Privada del Norte (UPN), explica que la influenza suele manifestarse de manera súbita, con fiebre alta, dolor muscular intenso, dolor de cabeza y agotamiento marcado, a diferencia del resfrío común, que generalmente es más leve y se presenta con congestión nasal, estornudos y dolor de garganta, sin fiebre elevada. En el caso del COVID-19, los síntomas pueden ser similares a los de la influenza, aunque la pérdida repentina del olfato o del gusto y la dificultad respiratoria son señales que requieren especial atención.
“El mayor riesgo está en normalizar los síntomas o automedicarse. Cuando hay fiebre persistente, dolor corporal intenso o dificultad para respirar, es indispensable acudir a un establecimiento de salud para una evaluación adecuada”, señala el especialista de UPN, recordando que ninguna de estas enfermedades puede confirmarse solo por los síntomas y que el diagnóstico médico es clave. Este llamado cobra especial relevancia si se considera que, según el tablero de vacunación del Ministerio de Salud, la cobertura contra la influenza en adultos mayores apenas bordea el 57 % a diciembre de 2025, un nivel por debajo de lo esperado.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la gripe estacional se propaga fácilmente, con una rápida transmisión en zonas concurridas, como escuelas y residencias de ancianos. Cuando una persona infectada tose o estornuda, se dispersan en el aire gotitas que contienen virus (gotitas infecciosas) y pueden infectar a las personas cercanas. El virus también puede propagarse por las manos contaminadas con el virus de la gripe. Para prevenir la transmisión, es importante cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser y lavarse las manos con regularidad.
En ese marco, la UPN se preocupa por la salud de la sociedad formando profesionales de calidad con estándares internacionales. Cuenta con laboratorios de educación de alta tecnología, hospitales simulados e infraestructura de vanguardia. Además, desarrolla acciones de prevención y promoción de la salud a través del Centro Universitario de Salud, recientemente recategorizado como establecimiento de salud I-3 “La Ensenada” en alianza con la Municipalidad de Puente Piedra, un espacio de atención primaria donde se brinda atención de salud, orientación médica y educación preventiva a la comunidad de Lima Norte, contribuyendo a la detección temprana de enfermedades respiratorias y al fortalecimiento del primer nivel de atención.
Es importante tener en cuenta signos de alarma, como son fiebre más de tres días, dificultad para respirar y reducción de la oximetría de pulso a menos del 93%, son indicaciones de acudir a un establecimiento de salud.
Recordar que la Influenza H3N2, al ser considerada como una gripe fuerte, mientras no presente signos de alarma, el paciente debe quedarse en casa, buena hidratación, lavado de manos y estar en ambientes ventilado y tener mucho cuidado con los pacientes vulnerables como son los menores de 5 años, mayores de 60 años y pacientes con enfermedades crónica.

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