Salud en Casa.- Oficialmente han quedado atrás las vacaciones en el Perú, y con ello surgió un nuevo desafío, el regreso a la oficina. Los cambios de rutina, la exposición a espacios cerrados y sobre todo el estrés del trabajo pueden influir directamente en nuestras defensas.
De acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado–Hideyo Noguchi, el 70 % de los trabajadores en el Perú presenta estrés crónico. Una cifra preocupante que pone sobre la mesa la necesidad de adoptar medidas para fortalecer las defensas y reducir el riesgo de contraer enfermedades respiratorias, especialmente en los espacios de trabajo.
“Al regresar de las vacaciones, es común que aumente la susceptibilidad a enfermedades debido a la exposición a nuevos gérmenes durante los viajes. A esto se suman las alteraciones en los horarios de sueño y alimentación, factores que pueden debilitar las defensas y favorecer que los virus prosperen. Si, además, al volver a la oficina se retoman hábitos poco saludables como el sedentarismo y el estrés crónico, el sistema inmunológico puede verse comprometido y disminuir su capacidad de respuesta frente a agentes que ponen en riesgo la salud”, señaló el Dr. Hugo Palafox, experto en metabolismo celular y vicepresidente de Ciencia en Immunotec.
De acuerdo con el especialista, las vacaciones pueden debilitar temporalmente la capacidad del cuerpo de contrarrestar cualquier amenaza, la buena noticia es que al regresar a la rutina se pueden implementar estrategias que permitan reforzar nuestras defensas y evitar contagios, tales como:
Vuelve a tu ritmo circadiano: Aunque muchas veces percibimos las rutinas como monótonas, el cuerpo necesita regularidad para funcionar de manera adecuada. Respetar el reloj biológico conocido como ritmo circadiano ayuda a mantener en equilibrio funciones clave como la producción hormonal, la digestión y el descanso. Por ello, es fundamental retomar horarios regulares de sueño y evitar el uso de pantallas durante la noche, ya que la exposición a la luz artificial puede alterar este ritmo natural.
Elige alimentos que te nutran: Luego de los excesos de diciembre, es importante priorizar una alimentación balanceada que aporte los nutrientes y vitaminas necesarios para el buen funcionamiento del organismo y el fortalecimiento del sistema inmunológico. Incluir fuentes de proteína como pollo y pescado, así como frutas, verduras, grasas saludables y granos integrales, contribuye a una mejor recuperación y a mantener las defensas en buen estado.
Esto no siempre es fácil, pero también puedes apoyarte en la suplementación, consumir precursores de glutatión, tales como Immunocal, puede ayudar a potenciar su producción, esencial para fortalecer el sistema inmunológico, desintoxicar el organismo y potenciar la energía celular.
Cumple tu meta de ejercitarte más: No dejes que el ejercicio sea un propósito más que se postergue año tras año. Está demostrado que la actividad física regular es una de las herramientas más efectivas para cuidar la salud, fortalecer las defensas y prevenir enfermedades crónicas. Empieza por algo sencillo, no tienes que ir de cero a cien en una semana, puedes iniciar con caminatas o incluso subiendo escaleras.
Gestiona tus niveles de estrés: El estrés se ha convertido en uno de los principales problemas de salud de la vida moderna y afecta a millones de peruanos, quienes viven en un estado de alerta constante. Esta condición puede debilitar el sistema inmunológico y reducir su capacidad de respuesta frente a distintas amenazas. Incorporar actividades de relajación como la meditación, la lectura o expresiones creativas, como la pintura, puede contribuir a disminuirlo y mejorar el bienestar general.
Mantén una higiene adecuada: Al llegar a la oficina, es fundamental lavarse las manos con frecuencia, mantener el espacio de trabajo limpio y libre de polvo, y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca de manera constante. Además, si alguna persona en el entorno laboral presenta síntomas de una enfermedad respiratoria, el uso de mascarilla puede ayudar a reducir el riesgo de contagio.
“Las vacaciones representan una oportunidad para descansar y recuperar energías, pero en algunos casos, durante este periodo se descuidan ciertos hábitos de salud, lo que puede aumentar la susceptibilidad a infecciones respiratorias al retomar la rutina laboral. A pesar de esto, es posible adoptar medidas sencillas y efectivas que permitan fortalecer el sistema inmunológico y facilitar un regreso a la jornada de trabajo sin mayores complicaciones”, concluyó Hugo Palafox.

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