Salud en Casa.- “El día mundial contra el cáncer nos lleva a reflexionar aún más sobre el aumento sostenido de casos, los diagnósticos tardíos y las profundas brechas territoriales que evidencian que el cáncer ha dejado de ser solo un problema de salud para convertirse en un desafío social y económico de alcance nacional que necesita una política urgente”, señaló Gianina Orellana, Presidenta de Por un Perú sin Cáncer.
El cáncer se ha consolidado como uno de los
mayores desafíos de salud pública en el Perú, con un impacto creciente no solo
en la mortalidad, sino también en la economía, las familias y la productividad
del país. De acuerdo con estimaciones de la Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económicos (OCDE), el cáncer es actualmente la tercera causa de
muerte en el Perú y es responsable de 1 de cada 9 muertes prematuras (antes de
los 75 años) en el periodo 2023–2050.
“El cáncer no solo impacta la salud de las personas, también golpea a
las familias, profundiza desigualdades y pone en evidencia las brechas del
sistema de salud. Hoy hablamos de una problemática que requiere una respuesta
articulada y sostenida del Estado”, manifestó la presidenta de Por un Perú Sin Cáncer.
INCIDENCIA EN AUMENTO Y DIAGNÓSTICO TARDÍO
Según el Observatorio Global del Cáncer
(Globocan) las cifras para este 2026 muestran
una tendencia sostenida al alza, estimando que
para el cierre de 2025 la incidencia anual podría superar los 80,000 nuevos
casos, con una mortalidad cercana a 41,000 muertes por año, confirmando el
crecimiento de la carga oncológica en el país.
Uno de los principales problemas del sistema de
salud peruano es el diagnóstico tardío. Diversos reportes de especialistas
indican que entre el 56 % y el 70 % de los casos se detectan en estadios
avanzados (III y IV), cuando las opciones terapéuticas son más limitadas y la
probabilidad de supervivencia disminuye de manera significativa. “En el caso del cáncer infantil, el diagnóstico tardío
marca la diferencia entre la vida y la muerte. Muchos niños llegan a los
hospitales cuando la enfermedad ya está avanzada, principalmente por falta de
acceso oportuno y derivaciones tardías”, advirtió Karina Pujay, representante
del Colectivo Cáncer Infantil Perú.
BRECHAS EN PREVENCIÓN, DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
A pesar de las campañas impulsadas por el
Ministerio de Salud, la cobertura de prevención y tamizaje aún no alcanza
niveles suficientemente amplios y sostenidos. Estudios epidemiológicos indican
que hasta el 60 % de los casos de cáncer podrían prevenirse mediante estilos de
vida saludables y controles médicos periódicos.
En cuanto al tratamiento, aunque más de 20
regiones cuentan con servicios oncológicos funcionales, el acceso sigue siendo
desigual. La mayor concentración de especialistas, equipamiento y centros de
alta complejidad continúa en Lima Metropolitana, obligando a miles de pacientes
de regiones a desplazarse largas distancias para recibir atención.
Esta situación se ve agravada por la escasez de
profesionales especializados: en el Perú existe aproximadamente un cirujano
oncólogo por cada 100 mil habitantes, una
cifra insuficiente frente a la magnitud de la enfermedad.
IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL
El cáncer también representa una carga económica
significativa. La OCDE estima que la enfermedad incrementa el gasto en salud en
S/ 225 millones adicionales por año. A ello se suma la pérdida de productividad
equivalente a 61,300 trabajadores a tiempo completo, debido al ausentismo
laboral y la salida del mercado de trabajo.
En los hogares, el impacto es aún más directo:
el tratamiento oncológico puede costar hasta S/ 300,000 al año por paciente,
según estimaciones de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg),
generando una presión financiera difícil de sostener para muchas familias.
LA NECESIDAD DE UNA RESPUESTA POLÍTICA
SOSTENIDA.
Si bien el país ha dado pasos importantes con la
Ley Nacional del Cáncer y el Plan Nacional Multisectorial para la Lucha contra
el Cáncer 2025–2030, especialistas advierten que los avances aún no se traducen
en una cobertura uniforme y efectiva en todo el territorio. “El reto ahora es asegurar continuidad, financiamiento y
liderazgo político. Las normas existen, pero su impacto depende de una
ejecución sostenida y de una articulación real entre sectores”, afirmó el Dr.
Víctor Palacios, asesor de la Comisión de Cáncer del Congreso de la República.
Los especialistas coinciden en que el país
necesita fortalecer una hoja de ruta basada en prevención y detección temprana,
acceso oportuno al diagnóstico, tratamiento digno y continuo, protección social
para pacientes y cuidadores, y una gobernanza sólida con financiamiento
sostenible. “El cáncer no puede seguir
abordándose como un problema aislado del sector salud. Es un desafío nacional
que requiere decisiones políticas urgentes, basadas en evidencia y con enfoque
humano”, concluyeron los voceros.
SOBRE EL DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, la Unión
Internacional para el Control del Cáncer (UICC) ha impulsado el lema global
“Unidos por lo Único”, una campaña que reconoce que cada historia de
cáncer es distinta y que, aunque cada persona tiene necesidades y experiencias
únicas, todos estamos unidos en la ambición de mejorar la atención centrada en
las personas y en construir sistemas de salud más humanos, compasivos y
sensibles a las realidades individuales de quienes viven con cáncer.
La UICC es la principal organización no gubernamental a nivel
mundial dedicada a coordinar la lucha contra el cáncer, promoviendo la
prevención, la detección temprana, el acceso equitativo a tratamientos y la
mejora de la atención oncológica en todos los países. Desde su sede en Ginebra,
la UICC agrupa a cientos de organizaciones de más de 90 países, entre ellas a
Por un Perú sin Cáncer, y trabaja para reducir las desigualdades en salud y
mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad.


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