● Las mujeres representan el
33% de los investigadores científicos en el país. Ante este crecimiento, el
sector agroindustrial destaca cómo el talento femenino es decisivo para innovar
en una agricultura más eficiente.
Salud en Casa – La conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (11 de febrero) pone sobre la mesa la evolución del rol femenino en sectores estratégicos. En el Perú, la brecha se va acortando: según las cifras más recientes del Registro Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Renacyt), las mujeres representan aproximadamente el 33% del total de investigadores científicos en el país. Si bien el dato evidencia un avance, el desafío persiste para alcanzar la paridad en industrias donde la ciencia es vital para responder a retos globales, como la seguridad alimentaria.
El
impacto de la mujer en la cadena de valor es innegable a nivel mundial. Según
estimaciones de la FAO, las mujeres conforman históricamente cerca del 43% de
la fuerza laboral agrícola en países en desarrollo y son responsables de
producir entre el 60% y el 80% de los alimentos. Estas cifras subrayan un
potencial enorme para transformar los sistemas agrícolas si se les dota de
mayor acceso a la innovación y tecnología.
Compromiso
con la diversidad
En el
sector empresarial, la participación femenina en puestos de decisión también
muestra una tendencia al alza. Compañías como BASF, por ejemplo, registran ya
un 29% de mujeres en posiciones de liderazgo, una cifra que evidencia cómo la
industria busca cerrar la brecha en la gestión de equipos de alto rendimiento.
Al
respecto, Flavia Zuleta, Gerente de Soluciones para la Agricultura en BASF
Peruana, sostiene que la equidad es un imperativo para la innovación
tecnológica. "Para responder a los desafíos agrícolas mundiales,
necesitamos integrar diferentes perspectivas que generen ideas disruptivas.
Promover el talento femenino y la mentoría científica no es solo un tema de
inclusión, sino una estrategia clave para desarrollar soluciones más
eficientes".
Ciencia
con propósito: del laboratorio al campo
La
conexión entre esa visión estratégica y su aplicación real en el campo requiere
de profesionales que articulen la innovación con las necesidades del productor.
Milagros Chacón, colaboradora de BASF y Key Account Manager de Duwest, empresa
dedicada a la comercialización de soluciones agrícolas, destaca que la
investigación científica es hoy el pilar para una producción sostenible.
“La
ciencia y la innovación son fundamentales para avanzar hacia una agricultura
verdaderamente sostenible. Gracias a ellas, en BASF desarrollamos soluciones
que reducen el impacto ambiental y mejoran la eficiencia. Hoy, una agricultura
sostenible no solo fortalece la productividad, sino que lo hace garantizando
alimentos más seguros para una población en crecimiento”, explica Chacón.
Más
allá de la técnica, la especialista enfatiza que el perfil de quien lleva esta
ciencia al campo ha cambiado, abriendo paso a un liderazgo femenino cada vez
más decisivo. “Las mujeres tenemos mucho que aportar en todas las áreas del
sector. Hoy lideramos equipos, tomamos decisiones estratégicas y participamos
en cada etapa del negocio. Mi invitación es que las mujeres y las niñas
especialmente crean en su capacidad y se atrevan a perseguir sus metas; nuestro
trabajo transforma y abre camino para las que vienen”, añade.
Así,
la integración de más mujeres en la ciencia y el agro trasciende las cuotas de
género: se trata de una necesidad estratégica de innovación. Al sumar diversas
visiones, el sector se fortalece para enfrentar su reto más urgente: asegurar
la alimentación de una población creciente de manera sostenible.
Por
amor a la agricultura, el trabajo más valioso de la Tierra.

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