●
Especialistas advierten que los cambios en el estilo de vida
y la detección tardía podrían estar detrás del aumento de casos, lo que
refuerza la importancia de la prevención y los controles oportunos.
Salud en Casa .- El cáncer de colon ya no es una enfermedad exclusiva de adultos mayores. En los últimos años, su incidencia en personas menores de 50 años ha ido en aumento, generando preocupación entre los especialistas y obligando a replantear las estrategias de prevención y diagnóstico temprano.
Frente a este
panorama, las guías internacionales han actualizado sus recomendaciones y hoy
indican que el tamizaje debe iniciarse a partir de los 45 años en la población
general. Este cambio responde a la necesidad de detectar lesiones de manera más
temprana y reducir el riesgo de diagnósticos en etapas avanzadas, especialmente
en un contexto donde los casos en adultos jóvenes continúan en ascenso.
A pesar de ello, uno
de los principales desafíos sigue siendo la detección oportuna. Más allá de la
edad de inicio del despistaje, los especialistas advierten que un error
frecuente es retrasar los estudios cuando aparecen síntomas digestivos,
especialmente en personas jóvenes. Señales como sangrado en las heces, cambios
persistentes en las deposiciones, dolor abdominal recurrente o malestares
digestivos continuos no deben ser ignoradas y requieren evaluación médica
oportuna.
Frente a esta
situación, el Dr. Hugo Cedrón Cheng, gastroenterólogo de la Clínica Anglo
Americana, comenta: “En las etapas iniciales, el cáncer de colon puede no
presentar síntomas o manifestarse de forma muy leve e inespecífica, lo que
retrasa su detección. La colonoscopía completa es el mejor método de
despistaje, ya que es el único que permite diagnosticar y tratar al mismo
tiempo. Además, al detectar y retirar pólipos durante el procedimiento, se
interrumpe el proceso que puede llevar al desarrollo del cáncer”. De igual
forma, destaca que, si se detecta en una etapa temprana, antes de que invada
capas profundas del intestino, puede tratarse mediante técnicas avanzadas de
endoscopía.
Otro punto relevante
lo explica el Dr. Juan Chirinos Vega, gastroenterólogo de la Clínica Anglo
Americana: “Uno de los principales problemas hoy es que muchos adultos jóvenes
no se perciben en riesgo, lo que lleva a subestimar síntomas digestivos y retrasar
la consulta médica. Si bien existen factores no modificables, como los
antecedentes familiares, también hay hábitos que están directamente
relacionados con el aumento de casos, como el sedentarismo, la obesidad y el
consumo frecuente de alimentos procesados y carnes rojas”. En ese sentido,
enfatiza que reconocer estos factores y actuar a tiempo, tanto con cambios en
el estilo de vida como con chequeos oportunos, puede marcar una diferencia
clave en la detección temprana y evitar tratamientos más invasivos.
En esa línea, los
expertos coinciden en que el enfoque debe ser integral: no solo adoptar hábitos
saludables, sino también incorporar una cultura de prevención que incluya
chequeos periódicos y, sobre todo, no normalizar molestias digestivas
persistentes. La detección temprana sigue siendo la herramienta más efectiva
para cambiar el curso de la enfermedad.
Iniciar los
chequeos desde los 45 años y no postergar estudios ante síntomas digestivos,
sin importar la edad, resulta esencial para lograr una detección temprana del
cáncer de colon. Mantenerse informados y actuar a tiempo puede marcar una
diferencia decisiva en el curso de la enfermedad.

0 comentarios:
Publicar un comentario