- Psicóloga del Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren insta a padres y docentes estar atentos a esas señales silenciosas de acoso escolar.
Salud en Casa.- Ante el inicio de las clases escolares, el Seguro Social de Salud (EsSalud) recomienda a los padres de familia estar atentos a las señales silenciosas que presentan los niños y adolescentes que son víctimas de bullying (acoso escolar), para que puedan intervenir tempranamente y así proteger la salud emocional y mental de sus hijos.
Al respecto, la psicóloga Pahola Albújar Chávez, jefa del Servicio de Psicología del Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren del Seguro Social (EsSalud), indica que el bullying es una conducta agresiva, repetitiva e intencional que busca ocasionar daño. “A diferencia de una agresión ocasional entre dos personas en igualdad de condiciones, el acoso escolar implica reiteración y afecta a un estudiante en situación de vulnerabilidad”, resalta la especialista.
Las señales de bullying pueden aparecer desde el primer día de clases. El aislamiento social, las burlas repetitivas que se hacen entre estudiantes y las conductas agresivas hacia un mismo compañero(a) son alertas tempranas que muchas veces se minimizan. Cuando estas acciones son reiterativas, dejan de ser “cosas de niños” y se convierten en signos claros de acoso escolar.
La psicóloga informó que otras señales son los cambios en la conducta. “Si los chicos presentan irritabilidad, ansiedad, dejan de hacer las actividades que normalmente hacían, presentan dolores físicos, falta de sueño o un comportamiento distinto al habitual, pueden estar siendo víctimas de acoso escolar”, afirma.
El impacto en la salud emocional y mental del niño o adolescente es significativo. A corto plazo presenta estrés y baja autoestima, y a largo plazo suelen presentarse síntomas más agresivos como depresión, trastornos de ansiedad y dificultades para interrelacionarse con sus pares.
Rol de los padres
La especialista en salud mental destacó que el rol de los padres en la detección temprana del bullying es clave. Por ello, deben observar constantemente a sus hijos y tener una escucha activa, es decir, no invalidar ni minimizar lo que dicen porque hacerlo puede profundizar el malestar.
Asimismo, dentro del aula, desde los primeros días de clases, los docentes deben observar liderazgos negativos, burlas repetitivas y el aislamiento repentino del alumno, especialmente de aquel que antes participaba en grupos y ya no lo hace. Ese cuadro podría estar marcando el inicio de acoso escolar.
Entorno digital
El uso de las redes sociales también ha incrementado el riesgo de ser víctima de bullying. El ciberbullying a través de WhatsApp, Instagram o Facebook expone públicamente a los estudiantes y amplifica el daño ocasionado, ya que la agresión se difunde entre los contactos y permanece visible en el tiempo.
Finalmente, Pahola Albújar dijo que si se confirma que un estudiante es víctima de bullying, el primer paso es proteger su bienestar emocional, validar lo que ha expresado y brindarle apoyo psicológico. Detectar bullying tempranamente previene no solo consecuencias mayores, también protege la salud emocional y mental de los niños y adolescentes.
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