miércoles, 18 de marzo de 2026

 La esterilización no solo evita camadas no planificadas: también reduce enfermedades, conductas de riesgo y accidentes en perros y gatos.




Salud e
n Casa .- La sobrepoblación de perros y gatos es uno de los principales desafíos en materia de bienestar animal y salud pública en el Perú. El Ministerio de Salud (MINSA) estima que más de 6 millones de perros viven en situación de abandono, mientras que otros cálculos elevan la cifra de animales sin hogar a más de 7 millones.



Camadas no planificadas, abandono y animales que sobreviven en las calles generan riesgos tanto para ellos como para la comunidad, desde la propagación de enfermedades hasta episodios de agresividad o accidentes. En este contexto, especialistas en medicina veterinaria coinciden en que la esterilización es una de las medidas más efectivas para enfrentar el problema.



“Además de controlar la reproducción, la esterilización reduce comportamientos de riesgo como la agresividad territorial, el marcaje con orina o el impulso de escapar en busca de pareja, lo que muchas veces termina en atropellos, peleas o contagio de enfermedades”, explica la Dra. Galy Mendoza, directora de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad Norbert Wiener.


Más allá del control de la reproducción, este procedimiento puede aportar beneficios importantes para la salud de perros y gatos. En hembras previene infecciones uterinas, reduce el riesgo de tumores mamarios y evita alteraciones hormonales como la pseudopreñez. Mientras que en los machos elimina el riesgo de cáncer testicular, reduce la probabilidad de prostatitis y hernias perianales y disminuye las lesiones asociadas a peleas con otros animales.



Mitos que aún frenan la esterilización.


Al reducir el estrés relacionado con el celo y la reproducción, muchos animales pueden tener una vida más tranquila, saludable y segura. Pero persisten creencias que generan dudas en algunos dueños. Entre las más frecuentes está la idea de que las mascotas deben tener al menos una camada antes de ser esterilizadas o que el procedimiento hará que el animal se vuelva lento o pierda su instinto protector. La evidencia veterinaria señala que estos mitos no tienen sustento científico.


La cirugía tampoco cambia la personalidad del animal: únicamente reduce comportamientos asociados a las hormonas sexuales, como el marcaje o el impulso de escapar en busca de pareja, explica la especialista de la universidad Wiener.


En términos generales, los veterinarios recomiendan realizar la esterilización entre los 6 y 9 meses de edad, aunque cada caso debe ser evaluado por un profesional según la especie, la raza y las condiciones de vida del animal.


Antes de la cirugía, la mascota debe encontrarse en buen estado de salud y tener al día su calendario de vacunación y desparasitación. Tras el procedimiento, se recomienda reposo, limitar la actividad física y seguir rigurosamente las indicaciones médicas.


“Esterilizar también es un acto de responsabilidad y cuidado hacia nuestras mascotas. Aunque pueda generar temor pensar en una cirugía, los beneficios superan ampliamente los riesgos y ayudan a prevenir enfermedades, accidentes y camadas que muchas veces terminan en abandono”, concluye la especialista de la Universidad Norbert Wiener.



Nueva facultad de veterinaria

El creciente interés social por el bienestar animal también está impulsando una mayor formación profesional en este campo. En ese contexto, la Universidad Norbert Wiener en su Facultad de Ciencias de la Salud, ha sumado el Programa Académico de Medicina Veterinaria, orientado en formar especialistas capaces de responder a los nuevos desafíos en salud animal, tenencia responsable y convivencia entre personas y mascotas en las ciudades.

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