Según los especialistas del Instituto Oncológico FALP, la colonoscopia es la alternativa más efectiva para el diagnóstico o descarte del cáncer colorrectal.
Salud en Casa .- En América Latina, el cáncer de colon se ha convertido en una preocupación creciente en salud pública. Según estimaciones globales como las de Globocan, se encuentra entre los tipos de cáncer más frecuentes en la región y su mortalidad ha mostrado un aumento sostenido en las últimas décadas. En muchos casos, esto se explica porque la enfermedad no presenta síntomas claros en sus etapas iniciales y, cuando aparecen, suelen confundirse con molestias digestivas comunes.
El cirujano oncólogo digestivo del Instituto Oncológico de la Fundación Arturo López Pérez (FALP), Dr. Jean Michel Butte, advierte que ese margen de duda es precisamente donde se pierde tiempo valioso. “Cuando una persona presenta sangrado y asume que son hemorroides sin evaluarse, puede estar dejando pasar la oportunidad de detectar un cáncer en una etapa temprana, donde sí es tratable”, explica.
El punto no es alarmar, sino entender que varias enfermedades digestivas pueden parecerse entre sí. La diverticulitis o las hemorroides, por ejemplo, no se transforman en cáncer, pero comparten síntomas que pueden generar confusión. Por eso, ante ciertas señales, la recomendación no es esperar, sino descartar.
A este escenario se suma un cambio que los especialistas vienen observando con mayor claridad en los últimos años: el cáncer de colon ya no aparece solo en edades avanzadas. “Estudios internacionales han evidenciado un aumento sostenido de casos en personas menores de 50 años, una tendencia que también se viene observando en distintos países”, explica el cirujano oncólogo digestivo de FALP.
En el cáncer colorrectal, la detección temprana es crucial. Se recomienda iniciar chequeos preventivos desde los 45 años, o antes si hay antecedentes familiares o síntomas. Recordar que el cáncer de colon puede progresar silenciosamente por años.
Por lo tanto, en lugar de esperar señales, el especialista afirma que es crucial saber identificar signos que, aunque parezcan leves, requieren una evaluación médica, tales como:
Sangrado en las heces, incluso si aparece de forma ocasional: suele atribuirse a hemorroides, pero también puede ser la primera alerta de una lesión en el colon o recto.
Cambios persistentes en el hábito intestinal, como diarrea o estreñimiento: cuando estos cambios se prolongan en el tiempo y no responden a ajustes en la dieta, dejan de ser algo pasajero.
Sensación de evacuación incompleta: puede indicar que existe una alteración en el funcionamiento del intestino que requiere ser evaluada.
Heces más delgadas de lo habitual: este cambio, muchas veces ignorado, puede estar relacionado con obstrucciones parciales en el colon.
Cansancio o debilidad sin causa aparente: en algunos casos responde a anemia provocada por pérdidas de sangre que no siempre son visibles.
Además de los síntomas, también influye el estilo de vida, dietas ricas en carnes rojas y procesadas, tabaquismo, sobrepeso e inactividad física. Por el contrario, el ejercicio regular y una mejor alimentación previenen la enfermedad y reducen la recurrencia.
En el marco del Día Mundial de la Salud, es importante fomentar revisiones médicas proactivas; y saber qué, neoplasias como el cáncer de colon, son altamente prevenibles y tratables con éxito si se detectan a tiempo.
Cabe destacar que, el Instituto Oncológico de FALP entrega una atención integral al paciente y es el único centro en Latinoamérica acreditado como Cáncer Center por la OECI, Organisation of European Cancer Institutes.

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