●
En Perú el diagnóstico
puede superar los dos años desde la aparición de los primeros síntomas.
●
Más de la mitad de
casos se detecta cuando el cuadro ha progresado, aumentando el riesgo de
insuficiencia renal crónica.
Salud en Casa .- En Perú, el lupus, una enfermedad autoinmune crónica que afecta a más de 5 millones de personas en el mundo, registra una prevalencia de 60 casos por cada 100,000 habitantes, lo que equivale a cerca de 20,000 personas viviendo con esta condición. Según la Lupus Foundation of America y revisiones publicadas en Reumatología Clínica, el 90% de los casos se presenta en mujeres en edad reproductiva, principalmente entre los 15 y 45 años. Sin embargo, una proporción importante de pacientes aún no ha sido diagnosticada.
De
acuerdo con el doctor Manuel Ugarte Gil, especialista en reumatología, el lupus
-o lupus eritematoso sistémico, en su denominación médica- se produce
cuando el sistema inmunológico ataca tejidos sanos tales como los riñones, la
piel, las articulaciones, el cerebro e incluso el corazón. “La variabilidad de
sus síntomas hace que su identificación sea compleja y, en muchos casos,
tardía”, explicó.
Diversos
estudios indican que el tiempo promedio para obtener un diagnóstico puede
superar los dos años desde la aparición de los primeros síntomas. Durante ese
periodo, los pacientes suelen atravesar un recorrido complejo: síntomas
inespecíficos que llevan a la automedicación o a postergar la consulta médica,
y una baja sospecha clínica en etapas iniciales.
Como
resultado, una parte significativa de pacientes es diagnosticada cuando la
enfermedad ya ha progresado. En más de la mitad de los casos, el lupus se
detecta cuando existe nefritis lúpica, una de sus complicaciones más graves,
caracterizada por una inflamación renal que puede comprometer seriamente la
salud del paciente, y que de no tratarse puede devenir en insuficiencia renal
crónica.
El
Dr. Ugarte Gil advierte que las limitaciones de acceso a pruebas especializadas
dificultan la detección oportuna, especialmente fuera de Lima. “A esto se suma
la falta de información sobre la enfermedad, lo que retrasa la consulta médica
y contribuye a la persistencia de mitos. Uno de los más extendidos es que el
lupus siempre es incapacitante, cuando en realidad, con tratamiento adecuado,
muchos pacientes pueden mantener una vida activa”, señaló.
En
los últimos años, el manejo del lupus ha registrado avances con terapias
inmunomoduladoras más específicas y nuevos enfoques en el tratamiento. Sin
embargo, la enfermedad aún no tiene cura. El abordaje actual combina
tratamiento farmacológico, seguimiento continuo y cambios en el estilo de vida,
como la protección frente a la radiación solar y el control del estrés. En este
contexto, la adherencia al tratamiento resulta clave para reducir la frecuencia
de los brotes y prevenir complicaciones severas.
“Detectar
el lupus a tiempo mejora el pronóstico clínico y reduce la carga económica
tanto para los pacientes como para el sistema de salud. En un escenario en el
que las enfermedades crónicas continúan en aumento, el lupus evidencia la
importancia de fortalecer la información, la detección oportuna y el acceso
equitativo a los servicios de salud”, concluyó el especialista.

0 comentarios:
Publicar un comentario