Cambios en la piel, el pezón o el tamaño de las mamas pueden ser señales de alerta. Especialistas recomiendan prestar atención a estas manifestaciones y acudir a una evaluación médica ante cualquier anomalía.
Salud en Casa.- Cuando se habla de cáncer de mama, muchas personas asocian la enfermedad únicamente con la aparición de un bulto. Sin embargo, existen otros signos que pueden presentarse incluso antes de que una masa sea palpable. Conocer estas señales permite actuar oportunamente y buscar atención médica especializada.
Es por esta razón que David Trujjllo, médico cirujano, especialista en salud mamaria y vocero de Celbrea, detalla seis cambios que pueden identificarse desde casa.
1. Alteraciones en la piel. La aparición de hundimientos, arrugas o una textura similar a la piel de naranja puede indicar cambios que requieren evaluación médica. Es recomendable observar regularmente el aspecto de ambas mamas frente al espejo.
2. Cambios en el pezón. Si el pezón se retrae, se hunde o cambia de posición de manera repentina, es importante consultar con un especialista. También debe prestarse atención a descamaciones o irritaciones persistentes.
3. Secreciones inusuales. La salida de líquido por el pezón sin estar embarazada o en periodo de lactancia merece una revisión médica, especialmente si la secreción es sanguinolenta o aparece de forma espontánea.
4. Alteraciones en el calor. Las mamas suelen mantener una temperatura estable, por lo que diferencias de calor podrían requerir una evaluación médica. Tecnologías como Celbrea, un parche inteligente que monitorea variaciones térmicas en el tejido mamario, permite identificar cambios de temperatura incluso cuando son sutiles o imperceptibles al tacto. Esto ayuda a detectar posibles alteraciones de forma sencilla y no invasiva, como quistes, neoformaciones y otras patologías mamarias de manera oportuna desde casa. Esta herramienta complementa, pero no reemplaza, los exámenes médicos.
5. Diferencias en el tamaño o la forma de la mama. Aunque es normal que exista cierta asimetría entre ambas mamas, cambios recientes y notorios en el tamaño, la forma o el contorno pueden ser una señal de alerta.
6. Dolor persistente en una zona específica. Si bien el dolor mamario suele relacionarse con cambios hormonales y otras causas benignas, una molestia localizada que no desaparece debe ser evaluada por un profesional de la salud.
La detección temprana sigue siendo clave
Los especialistas recuerdan que el autoexamen no reemplaza los controles médicos ni las pruebas de detección recomendadas según la edad y los factores de riesgo de cada persona. Ante cualquier cambio inusual en las mamas, lo más importante es acudir a una evaluación especializada para obtener un diagnóstico oportuno.

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