● Esguinces, desgarros y lesiones de rodilla son
algunas de las consultas más comunes asociadas al fútbol recreativo. Conoce
cómo prepararte antes de jugar y cuándo una molestia requiere evaluación
médica.
Salud en Casa .- Con el arranque del Mundial 2026, el entusiasmo por el fútbol vuelve a sentirse dentro y fuera de la cancha. Las reuniones con amigos, los partidos de fulbito y las pichangas de fin de semana se convierten en una forma de compartir, celebrar y mantenerse activos. Sin embargo, cuando las ganas de jugar superan la preparación física, el cuerpo puede pasar factura.
“Durante
temporadas como esta solemos ver un incremento de lesiones relacionadas con el
fútbol recreativo, principalmente porque muchas personas retoman la actividad
física sin una preparación adecuada. La buena noticia es que gran parte de
estos problemas puede prevenirse con medidas simples, como calentar,
acondicionar el cuerpo y escuchar las señales de dolor”, explica el Dr. David Torres, especialista en
Traumatología de la Clínica Anglo Americana.
Entre
las lesiones más frecuentes se encuentran los esguinces de tobillo, las
lesiones de rodilla, los desgarros musculares y las molestias en tendones.
Estas suelen aparecer tras movimientos bruscos, cambios de dirección, saltos,
giros o esfuerzos repentinos para los que músculos y articulaciones no estaban
preparados.
Antes
de jugar, existen hábitos que pueden aumentar el riesgo de lesión. Entre los
más frecuentes están entrar a la cancha sin calentar, retomar el deporte
después de mucho tiempo y exigirse como si nunca se hubiera dejado de entrenar,
usar zapatillas o chimpunes que no son adecuados para la superficie de juego,
ignorar dolores previos y no respetar los tiempos de recuperación después de
una lesión.
Por
ello, incluso cuando se trata de un partido recreativo, se recomienda dedicar
entre 10 y 15 minutos al calentamiento, realizar ejercicios de movilidad
articular y activación muscular, mantenerse hidratado y utilizar calzado
adecuado para el tipo de cancha.
En
línea con esta mirada preventiva, y en el marco de la temporada mundialista, la
campaña “Hinchas de tu Salud desde 1921” propone acercar información de
salud al público desde un lenguaje más cotidiano y vinculado al fútbol.
¿Cuándo
una molestia deja de ser normal?
Sentir
cansancio o una ligera molestia después de jugar puede ser parte del esfuerzo
físico. Sin embargo, es importante acudir a un especialista si el dolor impide
caminar o continuar jugando, si existe inflamación importante, si se escucha un
chasquido acompañado de dolor intenso, si aparece una sensación de
inestabilidad en la rodilla o el tobillo, si la molestia persiste por más de
tres a cinco días, si no mejora pese al reposo o si existe dificultad para
mover una articulación con normalidad.
Una
evaluación temprana permite identificar el origen de la lesión e iniciar el
tratamiento adecuado, evitando que una molestia menor se convierta en un
problema más complejo y prolongado.
“El
fútbol es una excelente forma de mantenerse activo y disfrutar con amigos, pero
el cuerpo también necesita preparación. Escuchar sus señales y tomar
precauciones simples puede marcar la diferencia entre terminar el partido
celebrando o pasar varias semanas en recuperación”, concluye el Dr. Torres.
Para
conocer más sobre la campaña y participar en la experiencia interactiva, puedes
ingresar a hinchasdetusalud.pe.

0 comentarios:
Publicar un comentario