- Los constantes cambios de autoridades no han corregido las deficiencias de gestión ni mejorado la atención que reciben millones de asegurados.
Salud en Casa.- La designación de un nuevo presidente ejecutivo de EsSalud vuelve a poner en evidencia la inestabilidad que ha caracterizado la conducción de la institución en los últimos años. Sin perjuicio de las capacidades profesionales de quien asume el cargo, los constantes cambios de autoridades no han logrado resolver los problemas estructurales que afectan a millones de asegurados ni revertir el progresivo deterioro de los servicios que brinda la entidad.
La designación de una nueva presidencia ejecutiva vuelve a evidenciar la necesidad de una reorganización integral de EsSalud. La próxima gestión de gobierno deberá asumir el desafío de fortalecer su gobernanza, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, garantizar el abastecimiento oportuno de medicamentos y asegurar que la atención de los asegurados sea la prioridad de todas las decisiones.
Para lograrlo, resulta indispensable fortalecer la gobernanza del Directorio de EsSalud, asegurar que las designaciones respondan a criterios técnicos y meritocráticos, acelerar la modernización y digitalización de los servicios, fortalecer los mecanismos de transparencia y control, y promover el intercambio prestacional entre los sectores público y privado para ampliar la capacidad de atención en beneficio de los pacientes.
El verdadero desafío no será el cambio de una autoridad, sino la capacidad de emprender reformas que permitan recuperar la eficiencia y sostenibilidad de la institución. Los asegurados necesitan resultados concretos: una atención oportuna, acceso a medicamentos y servicios de calidad. La crisis de EsSalud no se resolverá con más cambios de presidentes, sino con decisiones de fondo que coloquen al asegurado en el centro del sistema.

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