Pacientes trasplantados alertan que fortalecer la
prevención, el diagnóstico oportuno y el acceso a atención especializada puede
evitar que más peruanos lleguen a necesitar un trasplante de hígado para
sobrevivir.
Salud en Casa.- En Perú, más de 6.000 personas permanecen en lista de espera para recibir un órgano o tejido, mientras el país registra apenas 1,5 donantes por millón de habitantes, una de las tasas más bajas de América Latina. Detrás de estas cifras hay una realidad menos visible: miles de pacientes con enfermedades hepáticas llegan al sistema de salud cuando el daño al hígado ya es irreversible y el trasplante representa su única alternativa de vida.
La
hepatitis B y C, la cirrosis y la enfermedad por hígado graso pueden
evolucionar durante años sin presentar síntomas. Cuando finalmente son
detectadas, muchas personas ya han desarrollado complicaciones severas, entre
ellas el carcinoma hepatocelular (HCC), el tipo más frecuente de cáncer de
hígado, cuyas posibilidades de tratamiento disminuyen considerablemente cuando
el diagnóstico ocurre en etapas avanzadas.
Para
Alfonso Reyes, presidente de la asociación Gratitud a Donantes y paciente
trasplantado de hígado, el desafío del país no empieza cuando una persona
ingresa a una lista de espera, sino mucho antes. "Yo soy una de las
personas que recibió una segunda oportunidad gracias a la decisión solidaria de
una familia. Sin embargo, ningún paciente debería llegar a necesitar un
trasplante por no haber tenido acceso a un diagnóstico o tratamiento a tiempo.
La mejor forma de salvar vidas es evitar que las enfermedades hepáticas avancen
hasta un punto irreversible."
Reyes
sostiene que el país necesita fortalecer el primer nivel de atención para que
los establecimientos de salud puedan identificar tempranamente a las personas
con factores de riesgo, ampliar el acceso a pruebas diagnósticas y
especialistas fuera de Lima, reducir las barreras para iniciar tratamiento y
consolidar campañas permanentes de prevención. "Hoy sabemos que muchas
enfermedades hepáticas pueden controlarse si se detectan a tiempo. La
oportunidad de vivir no puede depender del lugar donde una persona nació ni de
cuánto tarde en llegar a un especialista", afirma.
A
este escenario se suma otro desafío: la escasa cultura de donación de órganos.
Según cifras oficiales, el Perú continúa entre los países con menor tasa de
donación de la región, una situación que mantiene a miles de pacientes
esperando una oportunidad que muchas veces nunca llega. "Necesitamos
hablar más de donación, pero también de prevención. Un trasplante salva vidas,
pero evitar que una persona lo necesite también salva vidas", enfatiza
Reyes.
Con el objetivo de visibilizar esta realidad y promover una cultura de
prevención y solidaridad, la asociación Gratitud a Donantes realizará el
encuentro deportivo "Trasplantados Unidos por la Vida: Fuertes en el
Deporte", una jornada que reunirá a pacientes trasplantados, familiares,
profesionales de la salud y ciudadanos. La actividad busca demostrar que un
trasplante permite sobrevivir y también recuperar la calidad de vida mediante
hábitos saludables, actividad física y seguimiento médico, además de sensibilizar
a la población sobre la importancia de la detección temprana de las
enfermedades hepáticas y la donación de órganos. El encuentro se realizará el
sábado 12 de julio, de 8:00 a.m. a 2:00 p.m., en la Loza Deportiva del Estadio
Nacional. Las inscripciones estarán disponibles en: link

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