- Estudios han encontrado una asociación
entre la pérdida de piezas dentales y un mayor riesgo de hipertensión arterial.
En el Perú, la situación de la población adulta mayor evidencia la importancia de prestar atención a este vínculo. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en 2024 la hipertensión arterial presentó una prevalencia de 76,1 % entre las personas de 60 años a más.
A ello se suma la limitación al acceso en la atención odontológica. Datos del INEI muestran que, en 2020, solo alrededor del 16,8 % de las personas de 60 años a más recibió atención en un servicio odontológico durante los seis meses previos a la encuesta.
“La pérdida de dientes no debe verse simplemente como una consecuencia normal del envejecimiento. Muchas veces es el resultado de diversas patologías como: enfermedades periodontales, caries no tratadas o una atención odontológica insuficiente. Por eso, cuando hablamos de adultos mayores, debemos entender la salud bucal como parte integral de su cuidado general”, explica el cirujano dentista y exdirectivo del Colegio de Cirujanos Dentistas del Perú (CCDP), Dr. Ítalo Funes Rumiche.
¿Qué relación existe entre la pérdida de dientes y la hipertensión?
Un estudio publicado en Scientific Reports halló que las personas con pérdida de dientes presentaban 2,22 veces más probabilidades de tener hipertensión que quienes no habían perdido piezas dentales. De forma similar, una revisión publicada en Journal of Dentistry encontró una asociación bidireccional entre la pérdida de dientes y la hipertensión, es decir, que ambas condiciones se relacionaban entre sí.
“Esto no significa que perder dientes provoque directamente hipertensión. Lo que muestran las investigaciones es una asociación que podría estar relacionada con factores como la enfermedad periodontal, la inflamación, la alimentación, los hábitos de vida y otras condiciones que comparten ambas enfermedades”, precisa el Dr. Funes.
En esa línea, una investigación publicada en Journal of Clinical Periodontology encontró mayor profundidad de las bolsas periodontales y una higiene bucal deficiente se asociaban con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial en adultos.
Por ello, mantener las encías saludables y tratar oportunamente problemas como sangrado, inflamación, movilidad dental o acumulación de placa bacteriana resulta especialmente importante durante la adultez mayor.
“Una evaluación bucal completa permite identificar a tiempo enfermedades de las encías, caries, evitar así pérdida de piezas dentales y otros problemas que pueden afectar la alimentación y la calidad de vida del adulto mayor. Además, quienes tienen hipertensión deben mantener controles médicos y odontológicos periódicos”, señala.
El cuidado bucal de un adulto mayor es diferente al de otros adultos.
Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta dental fluorada, realizar higiene interdental con hilo dental o cepillos interdentales, utilizar enjuagues bucales con CPC (cloruro de cetilpiridinio), mantener una alimentación equilibrada y acudir periódicamente al cirujano dentista son medidas que ayudan a mantener una buena salud bucal y general.
En el caso de los adultos mayores, es importante considerar que sus necesidades de cuidado bucal pueden ser diferentes. Se recomienda elegir productos formulados para atender las características propias de esta etapa de la vida, siempre bajo la orientación de un cirujano dentista.
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