La
piel del recién nacido es más delgada, permeable y aún se encuentra en proceso
de maduración. En un país con alta exposición solar y temporadas de calor
intenso, prevenir irritaciones debe ser parte de la rutina diaria desde los
primeros meses de vida.
Salud en Casa.- La piel de los recién nacidos cumple una función esencial como primera barrera de protección frente al entorno, pero todavía no funciona como la de un adulto. Su piel puede ser hasta 30% más delgada, con menor producción de sebo, mayor pérdida de agua y una barrera cutánea aún inmadura . Por eso, cuidados cotidianos como el baño, la elección de productos adecuados, la ropa y el cambio oportuno del pañal pueden marcar una diferencia importante en la prevención de irritaciones.
En Perú, además,
factores como el calor, la humedad, la sudoración, la radiación solar, el polvo
y la contaminación pueden impactar la piel infantil. EsSalud ha
advertido que durante temporadas de calor aumentan las lesiones leves,
sarpullidos e irritaciones en bebés, especialmente cuando el sudor se acumula
en pliegues o zonas de contacto prolongado .
“Muchas veces los
padres empiezan a preocuparse cuando ya aparece enrojecimiento o irritación.
Sin embargo, el cuidado debe comenzar antes: mantener la piel limpia y seca,
reducir la fricción y proteger la barrera de la piel son medidas sencillas que pueden
incorporarse en cada cambio de pañal”, explica la Dra. Rossy Farro, pediatra y
embajadora de Bepanthen Baby.
Seis errores
comunes que pueden afectar la piel del bebé.
1. Bañarlo
por tiempos prolongados. Los baños frecuentes o muy largos pueden remover
aceites naturales de la piel. Para la mayoría de recién nacidos, se necesita
baños breves con agua tibia, complementando la higiene diaria con limpieza
suave de rostro, cuello, pliegues y zona del pañal .
2. Usar
jabones o productos con fragancias. La piel del bebé absorbe y pierde agua
con mayor facilidad, por lo que conviene elegir productos formulados para
bebés, de pH neutro o fisiológico, sin fragancias ni ingredientes agresivos .
3. Abrigar en
exceso o elegir ropa sintética. El exceso de capas y las telas poco
respirables favorecen sudoración, humedad en pliegues y sarpullidos. En climas
cálidos, se recomienda priorizar prendas ligeras de algodón y evitar que el
bebé permanezca húmedo o sobrecalentado .
4. Retrasar
el cambio del pañal. La humedad prolongada y el contacto con orina o
deposiciones alteran la barrera cutánea y aumentan el riesgo de irritación.
Cambiar el pañal de inmediato tras cada evacuación y mantener la zona limpia y
seca ayuda a prevenir molestias .
5. Aplicar productos
solo cuando la piel ya está irritada. El cuidado preventivo debe ser
constante y rutinario. Después del baño y en los cambios de pañal, pueden utilizarse
productos para la piel del bebe que contengan ingredientes naturales, como
aceite de almendras, cera de abejas y provitamina B5 que sirve para hidratar,
proteger, y regenerar la piel de la zona del pañal del bebé.
6. Ignorar
rojeces, sarpullidos o cambios leves. En temporadas de calor, el sudor y la
humedad pueden generar granitos, enrojecimiento o incomodidad. Si las molestias
persisten, se extienden, generan llanto frecuente o aparecen lesiones
inusuales, es importante consultar con el pediatra [2][3]. Como parte del
cuidado preventivo, se recomienda elegir fórmulas ligeras y transparentes, con
ingredientes como la provitamina B5, que ayuden a proteger la barrera cutánea
sin cubrir la piel y faciliten detectar a tiempo posibles señales de
irritación.
Recomendaciones
prácticas para padres primerizos en Perú.
Para proteger la
piel del bebé, los especialistas recomiendan baños cortos con agua tibia;
higiene suave en pliegues, rostro y zona del pañal; cambio oportuno del pañal;
ropa ligera de algodón; hidratación después del baño; y evitar la exposición
directa al sol en horarios de mayor radiación .
Desde este
enfoque preventivo, Bepanthen Baby promueve una educación de cuidado diario
basada en hábitos simples: proteger la barrera cutánea antes de que aparezca la
irritación, elegir fórmulas suaves y acompañar a los padres con información
clara para tomar mejores decisiones en la rutina del bebé.
La madre
durante la lactancia
Los primeros
meses también representan cambios importantes para la piel de la madre. Durante
la lactancia, la zona del pezón está sometida a contacto y fricción frecuentes,
por lo que mantenerla hidratada y protegida puede formar parte de cuidado.
La misma
combinación de provitamina B5 y lanolina ayuda a hidratar, humectar y favorecer
el proceso de regeneración de la piel del pezón. Este tipo de productos es apto
para su uso durante la lactancia, permitiendo así extender el cuidado cotidiano
del bebé a la madre.
“Hablar de
cuidado durante los primeros meses implica mirar tanto al bebé como a la madre.
Son etapas en las que la piel enfrenta nuevas condiciones y donde incorporar
hábitos sencillos de hidratación y protección puede ayudar a mantenerla
saludable”, señala Farro.
Más que actuar
únicamente frente a una molestia, el enfoque preventivo propone incorporar el
cuidado de la piel como parte de la rutina diaria desde el inicio, con medidas
simples y productos adecuados para las necesidades particulares de esta etapa.


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