jueves, 24 de septiembre de 2026

 

  • Las variaciones ambientales pueden favorecer sequedad, irritación y otros problemas en la superficie ocular. Especialista explica qué efectos pueden presentarse y cómo proteger la visión.



Salud e
n
 Casa.- Las condiciones del entorno pueden influir en la salud ocular. Temperaturas elevadas, cambios en la humedad, exposición a radiación ultravioleta (UV), polvo, lluvias y contaminantes pueden afectar principalmente la superficie del ojo y favorecer o intensificar algunas molestias.



Este año, la primavera llega en un contexto climático particular por la presencia de El Niño Costero. Según la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), el evento podría prolongarse hasta el verano de 2027, por lo que factores como la temperatura, la humedad y la calidad del aire serán relevantes durante los próximos meses. En este escenario, prestar atención al cuidado de los ojos puede ayudar a prevenir o reducir algunas molestias.



“Nuestros ojos están permanentemente expuestos al ambiente, por lo que las variaciones de temperatura, humedad, radiación solar y calidad del aire pueden repercutir en la superficie ocular. Esto puede manifestarse inicialmente como picazón, ardor, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo o enrojecimiento. Si los síntomas son persistentes o se acompañan de cambios en la visión, es importante realizar una evaluación oftalmológica”, explica el Dr. Juan Carlos Corbera, especialista de Oftálmica Clínica de la Visión.



Temperatura y humedad: cuando aumenta la sequedad ocular.


Las temperaturas elevadas y los niveles bajos de humedad pueden alterar la estabilidad de la película lagrimal, la capa que recubre y protege la superficie del ojo. Esto puede generar sequedad, ardor, picazón, sensación de arenilla, enrojecimiento y lagrimeo, además de intensificar las molestias en personas que ya presentan síntomas de ojo seco o sensibilidad ocular.



Radiación UV: la protección también importa en días nublados.






La exposición solar también requiere atención. La radiación ultravioleta puede afectar diferentes estructuras del ojo y, cuando la exposición es excesiva o acumulativa, se ha relacionado con problemas como el pterigión y las cataratas, además de una posible asociación con la degeneración macular relacionada con la edad. Por ello, la protección ocular no debería limitarse a los días soleados.



Polvo y contaminación: irritación que no siempre debe ignorarse

El polvo, las partículas suspendidas y otros contaminantes pueden entrar en contacto directo con la superficie ocular y generar picazón, ardor, lagrimeo o sensación de cuerpo extraño, síntomas que pueden presentarse en casos de ojo seco y conjuntivitis alérgica o irritativa. Las personas que pasan varias horas al aire libre, trabajan expuestas al polvo o presentan antecedentes de alergias o sequedad ocular pueden requerir especial atención ante la aparición o persistencia de estas molestias.



¿Cómo proteger los ojos frente a estas condiciones?


El especialista recomienda incorporar algunas medidas sencillas para reducir la exposición de los ojos a factores ambientales:



  • Usar lentes de sol con protección UV. Es recomendable elegir lentes que ofrezcan protección frente a la radiación ultravioleta y utilizarlos durante las actividades al aire libre. Como complemento, se puede utilizar una gorra con visera o un sombrero de ala ancha, especialmente durante periodos de mayor exposición solar.

  • Mantener una adecuada lubricación ocular. Las personas que presentan sequedad pueden requerir el uso de lágrimas artificiales o lubricantes oculares. En adultos mayores, la sensación de ojo seco puede ser más frecuente debido a cambios asociados al envejecimiento; sin embargo, el uso de cualquier producto debe realizarse de acuerdo con la recomendación de un especialista.

  • Mantener una adecuada hidratación y alimentación. Beber suficiente agua y mantener una alimentación equilibrada contribuye al cuidado general del organismo. Una dieta variada que incluya frutas y verduras, como zanahoria, espinaca y zapallo, aporta nutrientes importantes para la salud ocular.

  • Evitar frotarse los ojos. Ante picazón o irritación, frotarse puede aumentar la inflamación y empeorar las molestias. Lo recomendable es identificar la causa del síntoma y consultar con un especialista si persiste.

  • Consultar ante señales de alerta. Si la irritación, el dolor, el enrojecimiento o la sensación de cuerpo extraño persisten o cambios en la visión, es importante acudir a una evaluación oftalmológica para determinar la causa y recibir el tratamiento adecuado.

Next
This is the most recent post.
Previous
Entrada antigua

0 comentarios:

Publicar un comentario