El dolor en estas zonas puede tener distintos orígenes. Especialista explica cuándo una molestia puede estar asociada a una disfunción temporomandibular y qué síntomas justifican una evaluación.
Salud en Casa.- ¿Dolor de oído sin una causa aparente? ¿Dolor de cabeza que se repite o molestias en el cuello y la mandíbula? Aunque muchas personas asocian inmediatamente estos síntomas con una infección de oído, una caries o un problema cervical, en determinados casos pueden estar relacionados con alteraciones de la articulación temporomandibular (ATM) y los músculos encargados de la masticación.
Los trastornos temporomandibulares (TTM) comprenden más de 30 afecciones que pueden comprometer la articulación de la mandíbula, los músculos masticatorios y estructuras relacionadas. El National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIDCR) señala que alrededor del *5% de los adultos en Estados Unidos* presenta TTM, aunque las cifras varían según la población y los criterios utilizados para diagnosticarlo.
“La ubicación del dolor no siempre indica dónde está su origen. Una persona puede sentir molestias delante del oído, en la sien, la mandíbula o el cuello y, dependiendo del caso, existir una relación con la articulación temporomandibular o con los músculos de la masticación. Pero esto no significa que todo dolor de oído o de cabeza sea un problema de la mandíbula”, explica el Dr. Javier Lamas, cirujano dentista y especialista en ortodoncia craneomandibular, disfunción temporomandibular y maloclusiones complejas.
El mito del dolor de oído: ¿siempre es una infección?. No necesariamente. La proximidad entre la articulación temporomandibular y el oído puede hacer que determinadas alteraciones de la mandíbula se manifiesten como molestias en esa zona. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en Clinical Oral Investigations analizó ocho estudios sobre síntomas otológicos en adultos con TTM. Entre los síntomas reportados se encontraron sensación de oído tapado, dolor de oído, zumbidos, vértigo y pérdida auditiva. La sensación de oído lleno fue el síntoma otológico más frecuente dentro de las poblaciones estudiadas.
Esto no significa que una persona con dolor de oído tenga necesariamente un TTM. Una infección, inflamación u otra enfermedad del oído requiere su propia evaluación médica.
¿Y si parece que duele una muela?. Otro escenario frecuente es confundir un dolor de origen muscular o articular con una molestia dental. La mandíbula y los músculos que intervienen en la masticación pueden generar dolor en diferentes zonas de la cara. Por eso, cuando existe una molestia aparentemente localizada en una pieza dental pero el examen odontológico no explica completamente el cuadro, puede ser necesario evaluar también la función mandibular.
“Antes de asumir que se trata de una muela que necesita un tratamiento, hay que determinar de dónde proviene el dolor. La evaluación debe considerar la pieza dental, pero también la articulación, los músculos, la apertura bucal, la mordida y los movimientos que reproducen la molestia”, señala el Dr. Lamas.
6 señales para prestar atención. De acuerdo con el NIDCR, algunos signos que pueden estar asociados a un trastorno temporomandibular incluyen dolor en los músculos de la masticación o en la articulación, dolor que se extiende hacia la cara o el cuello, rigidez mandibular, limitación o bloqueo de la mandíbula y chasquidos dolorosos. También pueden presentarse zumbidos, mareos o cambios en la forma en que encajan los dientes.
Estas señales justifican una evaluación profesional:
1. Dolor delante del oído o en la mandíbula, especialmente al masticar o hablar.
2. Dolor de cabeza recurrente acompañado de tensión o molestias mandibulares.
3. Dolor o rigidez en el cuello asociado a molestias en la mandíbula.
4. Chasquidos o sonidos en la mandíbula cuando además existe dolor.
5. Dificultad para abrir la boca o episodios en los que la mandíbula se bloquea.
6. Sensación de que la mordida cambió o de que los dientes ya no encajan como antes.
Un punto importante es que un chasquido aislado y sin dolor no necesariamente requiere tratamiento. El NIDCR señala que los sonidos articulares sin dolor son frecuentes y, por sí solos, no constituyen una indicación de tratamiento.
Dolor de cabeza y mandíbula: ¿existe relación?. La evidencia científica también ha estudiado la relación entre los TTM y determinados tipos de cefalea. Una revisión sistemática publicada en 2023 encontró una asociación moderada entre algunos TTM y las migrañas y cefaleas tensionales episódicas, aunque los autores señalan la necesidad de seguir investigando esta relación. Por ello, una persona con dolores de cabeza frecuentes y síntomas mandibulares puede beneficiarse de una evaluación integral, sin asumir que la mandíbula sea automáticamente la causa.
La salud bucal también requiere prevención. Los problemas dentales continúan siendo una preocupación relevante en el país. El Ministerio de Salud informó en marzo de 2026 que la *caries en la primera infancia es la enfermedad más prevalente entre la población infantil peruana* y que las enfermedades de la cavidad oral representan la segunda causa de consulta en los establecimientos de salud.
Por ello, diferenciar entre un problema dental, muscular, articular o de otra naturaleza resulta importante para evitar tratamientos innecesarios y orientar al paciente hacia la atención que corresponda. “El objetivo de una evaluación especializada no es atribuir todos los dolores a la mandíbula, sino encontrar el origen de la molestia. Cuando existe dolor persistente, limitación del movimiento o varios síntomas que aparecen simultáneamente, es recomendable realizar una evaluación clínica antes de decidir un tratamiento”, concluye el especialista.
Sobre el especialista: El Dr. Javier Lamas es cirujano dentista, especialista en ortodoncia craneomandibular, disfunción temporomandibular y maloclusiones complejas. Para mayor información, visitar: https://www.facebook.com/

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