Las pérdidas involuntarias de orina y los
cambios en el control de la vejiga pueden afectar la confianza y las
actividades diarias de las mujeres. Conocer cómo manejarlos es clave para
mantener su bienestar.
Salud en Casa.- La menopausia suele presentarse entre los 45 y los 55 años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y está acompañada de cambios hormonales que pueden influir en la salud urinaria. La disminución de estrógenos puede favorecer molestias como la urgencia para orinar, el aumento de las micciones y las pérdidas involuntarias de orina, síntomas que pueden afectar la confianza y las actividades cotidianas.
Aunque estas molestias pueden volverse
más frecuentes durante esta etapa, no deben asumirse como una consecuencia
inevitable del envejecimiento. Reconocer las señales y buscar orientación
médica permite identificar sus posibles causas y conocer las alternativas para
manejarlas. En ese contexto, Plenitud, marca de Kimberly-Clark especializada
en productos para el cuidado de adultos, comparte algunas recomendaciones
para afrontar estos cambios con mayor comodidad y bienestar.
1.
Reconocer
las señales y buscar orientación médica: Las pérdidas de orina al toser,
estornudar, reír o hacer ejercicio, así como la necesidad repentina de ir al
baño, pueden ser señales de alteraciones en el control de la vejiga. Si estos
síntomas son recurrentes o interfieren con la rutina, es importante consultar a
un profesional de salud para identificar su origen y evaluar el manejo más
adecuado.
2.
Fortalecer
el suelo pélvico:
Los músculos del suelo pélvico contribuyen al control de la vejiga y la
continencia urinaria. Los ejercicios de Kegel, que consisten en contraer y
relajar estos músculos, pueden ayudar a reducir las pérdidas de orina en
determinados casos. Para obtener mejores resultados, es recomendable recibir
orientación profesional sobre la técnica y la frecuencia adecuadas.
3.
Mantener
una hidratación equilibrada:
Beber menos agua para evitar las pérdidas involuntarias no es una solución
recomendable, ya que puede favorecer la deshidratación. Mantener una ingesta
adecuada de líquidos e identificar si determinadas bebidas, como las que
contienen cafeína, intensifican la urgencia urinaria puede contribuir al manejo
de los síntomas. Los cambios en los hábitos deben adaptarse a las necesidades
de cada persona.
4.
Utilizar
productos adecuados:
Los productos absorbentes diseñados para la incontinencia urinaria pueden
ayudar a manejar las pérdidas, brindar protección y facilitar la continuidad de
las actividades diarias. Elegir una alternativa adecuada al nivel de absorción
requerido contribuye a la comodidad y la seguridad, como complemento de la
evaluación médica y de las medidas de tratamiento que correspondan.
“Las pérdidas involuntarias de orina
pueden generar incomodidad e incluso llevar a algunas mujeres a limitar
actividades que antes disfrutaban. Desde Plenitud buscamos contribuir a que
puedan afrontar estos cambios con mayor tranquilidad, promoviendo información y
soluciones que les permitan mantener su comodidad y confianza en el día a día”, señaló Fiorella Moretti, vocera de
Kimberly-Clark.
La atención oportuna permite identificar
las causas de las molestias urinarias y evaluar las opciones disponibles para
su manejo. Hablar de estos cambios con naturalidad y contar con información
confiable contribuye a que las mujeres puedan tomar decisiones informadas sobre
su cuidado y mantener su calidad de vida durante la menopausia.


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