viernes, 24 de noviembre de 2017

Salud en Casa.- Las marchas de sensibilización como “Ni una menos” no logran disminuir el número de casos reportados de violencia de género, pero incentivan a las víctimas a denunciar, y a las autoridades a tomar medidas y desarrollar programas de atención para los afectados, afirmó Jacquelinee Rojas, docente investigadora de Psicología de la Universidad Privada del Norte (UPN).


“Estas campañas concientizan sobre la importancia de informar del hecho e impulsan a la población y a las autoridades a darse cuenta que tenemos un problema grave y debemos atenderlo”, indicó.

Según cifras del Ministerio de la Mujer, de enero a setiembre del 2017, los Centros de Emergencia Mujer (CEM) han registrado que 5.707 mujeres fueron víctimas de violencia sexual. El 71,33% de estos casos corresponden a niñas y adolescentes. Es más, 3.125 casos fueron violaciones sexuales. Así, cada día, 11 mujeres son violadas en nuestro país.

La especialista señaló que la violencia es un problema multidimensional, que debe enfrentarse desde distintos entornos como la familia, la escuela y la comunidad.

“Requerimos construir nuevas relaciones entre mujeres y hombres, no se trata sólo de empoderar a las mujeres, sino de enseñar a nuestros hijos a respetar a todas las personas sin distinción de género”, manifestó.

Rojas manifestó que el respaldo familiar es clave. “Esta situación genera cambios en toda la esfera familiar, así que se requiere de un acompañamiento que ayude a reorganizar los roles al interior del hogar”, refirió.

La educación cumple un rol clave para contribuir a reducir la violencia de género. “Como formadores de futuros profesionales es importante desarrollar proyectos con los estudiantes que ayuden promoviendo el respeto e igualdad entre las personas”, concluyó.

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