lunes, 23 de diciembre de 2019

Agencia Andina.- Tener un ciclo menstrual por más de 36 días o con constantes variaciones de duración significa que existen trastornos pero no que la mujer sea estéril.


Por lo general, el ciclo menstrual femenino se extiende entre 25 y 36 días. Si el ciclo es más largo, más corto o variable en cada ocasión, con más de cuatro días de diferencia) eso es indicador de irregularidad.


Lo que sí podría derivarse de eso son algunas dificultades para lograr un embarazo dado que estas irregularidades hacen que no se produzca ovulación y, en consecuencia, no se puede conseguir una gestación de forma natural.


Si este fuera el caso será el especialista quien ayudará a la mujer a encontrar el origen de las anomalías y tomará medidas necesarias para regular su ciclo menstrual.




Muchas veces esto es suficiente para cumplir el sueño de formar una familia. En caso los resultados no sean los esperados el avance de la ciencia y la tecnología podrán ayudarte a cumplir el objetivo a través de la fecundación asistida.


Otro tema que debe tomar en cuenta la mujer con ciclos irregulares, es que los retrasos en la regla no siempre serán indicio de  embarazo. En ese caso, deberá prestar atención a otros síntomas como la aparición de náuseas, el crecimiento de los senos o el cansancio excesivo.


Si las dudas persisten lo más conveniente es realizarse una prueba de embarazo.


En ese sentido, con la ovulación sucede lo mismo, ya que no podrá calcular con exactitud cuáles son sus días más fértiles y deberá estar atenta a las “señales” que envía tu cuerpo como por ejemplo; modificación del flujo vaginal, dolor en los senos, bajo vientre o el aumento de la temperatura basal.


“Intentar quedar embarazada de forma natural es la mejor opción pero, si no se logra en un año, lo aconsejable es acudir a un especialista para que evalúe a la mujer y sea él quien decida cuál es el tratamiento más adecuado para que la mujer pueda cumplir el sueño de convertirse en madre”, dijo Luis Noriega Hoces, gerente general de la clínica Concebir.

Principales causas


Las anomalías en el ciclo menstrual suelen deberse principalmente a desequilibrios en la producción de las  hormonas encargadas del control del ciclo ovárico que se producen en la hipófisis y en el hipotálamo (estructuras ubicadas en el cerebro muy relevantes para el ciclo menstrual). 


En esa línea, algunas patologías como el síndrome de ovarios poliquísticos o las enfermedades de transmisión sexual pueden llegar a originar estos trastornos hormonales, y en otras oportunidades estos se producen por un fallo ovárico. 


En este caso, el ovario deja de tener el número normal de folículos y de secretar hormonas, generando que el ciclo ovárico se acorte y la cantidad de menstruación decrezca hasta desaparecer.   


No obstante, también existen problemas externos no asociados al aparato genital como la anemia, diabetes o enfermedades tiroideas que también pueden ser las causantes de ciclos irregulares. 

Asimismo, las deportistas de alto rendimiento o las bailarinas, es decir mujeres que cuenten con un porcentaje de grasa corporal muy disminuido también se ven afectadas con trastornos menstruales. 

Sumado a ello existen otras causas como el estrés, la ansiedad o, incluso, alteraciones en la vida cotidiana como la realización de un viaje pueden provocar retrasos o adelantos en la menstruación, aunque la mayoría de casos son pasajeros, y el ciclo se normaliza cuando estos factores desaparecen. 

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