viernes, 28 de octubre de 2022

 


Salud e
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 Casa.- El crecimiento es el proceso biológico más característico de la edad pediátrica. La valoración del crecimiento de un niño constituye un indicador sensible de su estado de salud y bienestar. Este, es el resultado de la interacción de una serie de factores, tales como la genética, la nutrición, la actividad física, el adecuado descanso de los niños y las influencias psicosociales. Uno de estos factores fundamentales son las hormonas, tales como las hormonas tiroideas y la hormona de crecimiento.

 

La hormona del crecimiento es esencial para el crecimiento normal, la fuerza muscular y ósea y la distribución de la grasa corporal. Los niveles naturales de la hormona del crecimiento fluctúan durante el día, y son más altos durante la noche; de ahí la recomendación de favorecer un adecuado descanso en los niños, de toda edad, además se influencian por la actividad física, los niveles de hormona de crecimiento aumentan cuando los niños hacen ejercicio.

 

Sin embargo, cuando dicha sustancia no se secreta en forma adecuada, condiciona que el niño disminuya su velocidad de crecimiento con riesgo de pérdida de talla para toda la vida. Según lo expresado por la Dra. María Elena Calderón, especialista en el tema, el déficit de la hormona de crecimiento se origina “cuando el cuerpo no produce la hormona en cantidades suficientes que puedan asegurar crecimiento, amén de afectar otras funciones de la hormona en el cuerpo''. remarcó.

 

No obstante, refiere que no todos los casos de crecimiento tardío están directamente relacionados a la deficiencia de hormonas. “Los padres deben tener en cuenta que en ocasiones, el crecimiento lento y tardío es normal y temporal, y la forma de establecer este tipo de crecimiento es valorando las curvas con su pediatra, que es el médico de cabecera y que desde que nace, establece su carril de crecimiento, y si objetiva desviaciones diferentes referirá a nuestra consulta para determinar las razones del crecimiento lento e iniciar el tratamiento respectivo” aseveró la Dra. Calderón.

 

¿Cómo reconocer cuando el problema es causado por deficiencia de hormona de crecimiento?

 

Para la Dra. Calderón, la deficiencia total o parcial de la hormona de crecimiento se puede sospechar cuando el niño(a) empieza a desacelerar su crecimiento desde los 3 o 4 años, sin que tenga otra causa identificada, ya sea enfermedad u otros que justifiquen que el niño disminuya su velocidad de crecimiento, y los padres se alarman cuando su hijo/hija tiene una talla menor que la de sus compañeros o crece muy poco cada año. En general a partir de los 4 años un niño crece 4 a 6 cm por año, hasta que inician la pubertad. Si los padres ven que crece menos deben llevarlo a control para determinar las causas y dar un tratamiento oportuno.

 

¿Qué signos permiten identificar un déficit de la hormona de crecimiento?

 

        Caída del percentil de crecimiento de los niños a partir de los 3 o 4 años

        Erupción /recambio tardío de dientes

        Debilidad muscular

        Inicio tardío de pubertad (puede parecer mucho más joven que otros niños de la misma edad)

 

Ante este panorama, la Dra. María Elena reitera: los niños deben ser referidos si es alta la sospecha, por criterios antropométricos, en estas circunstancias se solicitan pruebas dinámicas para ver cómo está funcionando la hormona de crecimiento, si se detecta las deficiencias que pueden ser totales o parciales, se inicia el tratamiento con hormona de crecimiento (una versión sintética de la hormona), el tratamiento con dosis diarias. “El tiempo de tratamiento a seguir y dosis dependerá de las indicaciones del médico según el tipo de diagnóstico”.

 

Finalmente ella recomienda realizar sus controles de rutina con su pediatra, valorar sus curvas de crecimiento, detectar tempranamente cualquier anomalía y actuar en consecuencia” resaltó.

 

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