sábado, 11 de febrero de 2023

 

  • Frutas de diferentes colores, cereales integrales, legumbres, así como carne de aves, pescado y res, son algunos de los alimentos básicos que todo niño o niña debe consumir, teniendo en cuenta su edad, nivel de actividad física, entre otras características.




Salud e
n
 Casa.- Según un informe de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) del INEI para el año 2020, en el nuestro país, cuatro de cada 10 niños de entre seis a 36 meses (40,0%) presenta anemia por deficiencia de hierro y, uno de cada 10 niños menores de cinco años (12,1%) tiene baja estatura para la edad como consecuencia de una mala alimentación.


 

Las necesidades energéticas y nutricionales son diferentes para cada persona, dependiendo de su edad, sexo, altura, peso, nivel de actividad física y estado fisiológico. Por ejemplo, en el rango de tres años, las niñas necesitan consumir 1,152 calorías por día y los niños necesitan 1,229 calorías por día. El requerimiento promedio diario recomendado de macronutrientes es de 1,3 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.


 

Según la Lic. Suriko Mendoza, docente de la carrera de Nutrición y Dietética del Instituto Carrión, “es importante enseñar a los niños y las niñas a tener una alimentación balanceada y saludable para disminuir el riesgo de padecer enfermedades como obesidad, por este motivo, es que debemos evitar que consuman ciertos alimentos como bebidas azucaradas, alimentos con gran contenido de sal y grasa saturada como: comida “chatarra”, snacks, entre otros alimentos procesados. La razón es que dichos alimentos no tienen valor nutricional, aunque no podamos prohibir que los niños consuman estos alimentos, sí podemos enseñarles a sustituirlos por alimentos que sean nutritivos”.


 

Teniendo en cuento ello, la especialista del Instituto Carrión nos brinda 10 alimentos que no deberían faltar en la dieta de los niños y niñas:






 

1.      Frutas de diferentes colores: aportan vitaminas, sales minerales, antioxidantes y fibra. Además, son bajas en calorías y favorece la eliminación de toxinas del organismo.

 

2.      Verduras de preferencia frescas: tienen un alto contenido en agua, lo que facilita la eliminación de toxinas de nuestro organismo y nos ayuda a mantenernos bien hidratados.

 

3.      Cereales integrales como el trigo, arroz integral y avena:  por el contenido de carbohidratos que proveen de energía al organismo y proteínas vegetales que son necesarias para el crecimiento y desarrollo, además, los cereales integrales contienen fibra que ayuda al tránsito intestinal.

 

4.      Legumbres como lentejas y garbanzos: al igual que los cereales, contienen carbohidratos y proteínas vegetales importantes en el crecimiento y desarrollo. Son altos en fibra, excelentes para controlar el colesterol, promover la salud digestiva, así como para regular los niveles de energía.

 

5.      Carne de aves, pescado y res: tienen un gran contenido de proteínas de origen animal que favorecen el crecimiento y reparación de tejidos en el organismo.

 

6.      Huevos: contienen proteínas de fácil digestión que se absorbe casi en su totalidad en el organismo. Asimismo, también participan del crecimiento y reparación de tejidos.

 

7.      Aceites vegetales como el aceite de oliva extra virgen: brindan energía y son ricos en grasas monoinsaturadas, que disminuyen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. 

 

8.      Nueces, pecanas, entre otros: destacan por su alto contenido en vitamina E, un potente antioxidante natural que protege las células del daño oxidativo. Además, también contienen vitaminas del grupo B como la tiamina, niacina y ácido fólico.

 

9.      Lácteos como leche, yogurt y queso: son una fuente importante de vitamina B12, la cual ayuda a la formación de los glóbulos rojos en la medula ósea. Los productos lácteos contienen vitamina D, la cual contribuye a la absorción y utilización del calcio.

 

10.  Agua o líquidos de preferencia sin adicionar azúcar: permiten el trasporte de nutrientes a las células. Por otro lado, colaboran en el proceso digestivo, en la respiración y en la circulación sanguínea e Intervienen en la contracción de los músculos, dando flexibilidad y elasticidad a los tejidos.



 

“La alimentación equilibrada, junto a la actividad física, forman parte de un estilo de vida saludable y, para lograr que los niños la sigan, debemos dar el ejemplo. De esta forma lograremos que desde pequeños adopten hábitos alimentarios saludables que se mantengan durante toda su vida. Involucrar a los niños en las compras y la elección y preparación de alimentos también es fundamental para que pueda familiarizarse con el olor, sabor y textura de los alimentos y puedan elegir cuales son los que más les gusta. Como padres, la función que tenemos, además de brindarles alimentos sanos, es informar a nuestros hijos sobre los beneficios de cada alimento y la importancia de consumirlos como parte de una alimentación saludable”, agrega Mendoza.

 

0 comentarios:

Publicar un comentario