sábado, 25 de abril de 2026

 La búsqueda de síntomas en internet se ha convertido en la primera consulta para muchos peruanos. Sin orientación profesional, esta práctica puede generar ansiedad, automedicación y retrasos en diagnósticos oportunos, especialmente en adultos mayores y menores de edad.




Salud e
n
 Casa.- Ante un dolor persistente, una molestia estomacal o un síntoma inesperado, cada vez más personas recurren primero a internet antes que a un profesional de la salud. Esta práctica ocurre en un contexto donde la automedicación sigue siendo frecuente en el país: un estudio publicado en el Journal of Public Health Research reveló que el 68.21% de los peruanos se automedica con antiinflamatorios no esteroideos (AINE)[AB1] , principalmente medicamentos de venta libre. Escribir los síntomas en un buscador puede ofrecer miles de resultados en segundos, pero esa rapidez no garantiza precisión ni contexto clínico.



El problema no es el acceso a información médica, sino su interpretación. Muchos síntomas son inespecíficos y pueden corresponder tanto a condiciones leves como a enfermedades que requieren atención inmediata. Sin una evaluación integral que incluya antecedentes, edad, medicación y examen físico, cualquier conclusión puede ser errónea.



El autodiagnóstico digital puede generar dos extremos, subestimar síntomas relevantes o sobredimensionar cuadros leves. En ambos casos, se retrasa la atención adecuada”, explica la Dra. Patricia Paredes, Directora Médica de Pacífico Salud.



Entre las conductas más frecuentes asociadas a esta tendencia se encuentran:





·        Asumir que el primer resultado de búsqueda es el correcto.

·        Comparar síntomas con testimonios en foros o redes sociales.

·        Iniciar tratamientos sin receta o modificar dosis por cuenta propia.

·        Postergar la consulta médica tras encontrar una explicación “tranquilizadora” en línea.

·        Suspender tratamientos indicados por un profesional al leer información contradictoria.



Estas decisiones pueden tener consecuencias importantes, sobre todo en enfermedades crónicas, cardiovasculares o metabólicas, donde el diagnóstico temprano es determinante.



La desinformación médica suele afectar con mayor fuerza a poblaciones vulnerables. Adultos mayores que acceden a internet pueden tener dificultades para identificar fuentes confiables, mientras que niños y adolescentes pueden exponerse a contenidos alarmistas o inadecuados sobre salud.



Si bien internet puede orientar, no reemplaza la evaluación clínica ni el diagnóstico de un profesional de la salud. Es importante validad la información por especialistas de la salud, por ejemplo Quererte Sano es la plataforma de bienestar digital de Pacífico Salud diseñada para promover hábitos de vida saludables y acompañar el cuidado físico, mental y emocional de las personas, con artículos y respuestas a dudas comunes (como prevención de enfermedades, vacunación o maternidad) validados por especialistas de la salud”, concluye la especialista de Pacífico Salud.

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