jueves, 30 de abril de 2026

 Priorizar el peso o la intensidad sobre la técnica aumenta el riesgo de desgarros, esguinces y dolores crónicos.

 



Salud e
n Casa .- El entrenamiento sin supervisión, cada vez más común por la influencia de redes sociales, está elevando el riesgo de lesiones en personas que realizan ejercicio por su cuenta. Una mala técnica o el exceso de intensidad pueden provocar daños a corto y largo plazo.


 

Uno de los principales problemas es priorizar la intensidad sobre la correcta ejecución. “El error más frecuente es el egocentrismo deportivo: querer levantar más peso o hacer más repeticiones sin dominar la técnica”, explica el Lic. Juan Candia, docente de Fisioterapia y Rehabilitación del Instituto Carrión. A ello se suman hábitos como ignorar los tiempos de descanso, copiar rutinas de internet sin considerar la condición física y utilizar calzado inadecuado.

 

Las lesiones más comunes por mala técnica son:

 

·        Tendinopatías: inflamación o desgaste de los tendones, sobre todo en hombros y rodillas.

·        Esguinces: estiramiento o rotura de ligamentos por movimientos bruscos.

·        Desgarros musculares: causados por sobreesfuerzo o falta de preparación.

·        Lumbalgias mecánicas: dolor lumbar por levantar peso de forma incorrecta.

 

Cómo prevenir lesiones al entrenar por tu cuenta

 

El especialista del Instituto Carrión remarca que la técnica y la postura son fundamentales para evitar lesiones. Una mala alineación del cuerpo genera puntos de estrés que, con el tiempo, pueden provocar desgaste en las articulaciones o micro lesiones en los tejidos.

 

Asimismo, el calentamiento y la recuperación son etapas esenciales del entrenamiento. Preparar el cuerpo antes de ejercitarse y respetar los tiempos de descanso permite reducir el riesgo de sobre entrenamiento y favorecer la recuperación muscular.

 

El cuerpo también emite señales de alerta que no deben ignorarse, como dolor agudo o punzante, inflamación inmediata, mareos o pérdida repentina de fuerza. Ante cualquiera de estos síntomas, es fundamental detener la actividad para evitar una lesión mayor.

 

Además, considera:

 

·        Progresar de manera gradual, evitando aumentos bruscos de intensidad

·        Mantener una adecuada hidratación, clave para el rendimiento físico

·        Incorporar ejercicios de estabilidad, que mejoran el control corporal

·        Escuchar al cuerpo, diferenciando el cansancio normal del dolor

 

Una buena técnica no solo previene lesiones, también permite avanzar de forma segura y sostenible en el entrenamiento”, concluye el docente del Instituto Carrión.


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