Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo (28 de abril).
- Una mala visión es un factor de riesgo silencioso en sectores operativos y oficinas, impactando tanto en la seguridad como en el rendimiento laboral.
Salud en Casa.- Los problemas de visión no tratados representan un factor de riesgo que puede derivar en incidentes laborales, menor productividad y deterioro del bienestar del trabajador. Sin embargo, este problema suele pasar desapercibido en muchas organizaciones, a pesar de su impacto en el desempeño diario.
En el entorno laboral actual, donde la precisión y la rapidez son fundamentales, la salud visual se convierte en un elemento clave para garantizar la seguridad del trabajador. En el Perú, la Ley N.º 29783 de Seguridad y Salud en el Trabajo (LSST) establece la obligación de las empresas de gestionar riesgos laborales; no obstante, los problemas visuales no diagnosticados continúan siendo un riesgo poco atendido.
De acuerdo con el especialista Juan Carlos Corbera, de Oftálmica Clínica de la Visión, una visión deficiente puede generar errores en tareas operativas, dificultar la lectura de instrumentos o pantallas y reducir la capacidad de reacción ante situaciones de riesgo. “Un trabajador con visión no corregida puede cometer errores que no solo afectan su desempeño, sino que también ponen en riesgo su integridad y la de sus compañeros”, señala.
Mayor riesgo en sectores operativos
En sectores como construcción, minería, industria y transporte, donde las labores implican altos niveles de riesgo, una adecuada visión es fundamental para ejecutar tareas con precisión, calcular distancias y responder oportunamente ante el entorno.
Además, la exposición a polvo, partículas y gases hace indispensable el uso de protección visual para prevenir accidentes oculares. En actividades que requieren el manejo de maquinaria, una visión deficiente puede aumentar la probabilidad de errores y lesiones.
En el caso de trabajos administrativos, el uso prolongado de pantallas ha incrementado los casos de fatiga visual. Síntomas como visión borrosa, sequedad ocular, dolor de cabeza y dificultad para concentrarse afectan directamente el rendimiento y la eficiencia laboral.
Cirugía refractiva: Opción que mejora el desempeño.
En algunos casos, la cirugía refractiva puede ser una alternativa para corregir problemas visuales como miopía, hipermetropía o astigmatismo, reduciendo la dependencia de lentes y mejorando la agudeza visual, especialmente en trabajos que requieren el uso constante de equipos de protección.
“Al mejorar la calidad visual del trabajador, también se reducen los errores asociados a una mala visión, particularmente en actividades que requieren alta precisión”, agrega el doctor Corbera.
Recomendaciones para empresas y trabajadores.
- Realizar chequeos oftalmológicos anuales.
- Usar lentes de protección en entornos de riesgo.
- No manipular los ojos ante la presencia de cuerpos extraños; lavar con abundante agua y acudir de inmediato a un especialista.
- Implementar pausas visuales en trabajos con exposición prolongada a pantallas.


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