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Sondeo de Laboratorios
Lansier revela que el 33% de las madres cumple rigurosamente con las citas
médicas de sus hijos, pero descuida las propias.
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La falta de síntomas y la
automedicación en farmacias (42.5%) se mantienen como las principales amenazas
para la detección temprana de enfermedades graves.
Salud en Casa.- En el marco de las celebraciones por el Día de la Madre, una realidad preocupante sale a la luz: la salud visual de las mamás peruanas ha pasado a un segundo plano. Según un reciente sondeo realizado por Laboratorios Lansier, la cultura del "sacrificio maternal" está llevando a que miles de mujeres pospongan sus revisiones oftalmológicas, priorizando el bienestar económico y médico de sus hijos por encima del suyo.
El
estudio, que consultó mayoritariamente a mujeres entre los 31 y 40 años, revela
que el 50.9% de las madres admite haber postergado su revisión visual en el
último año por una "prioridad económica", prefiriendo invertir ese
presupuesto en las necesidades de sus dependientes. Asimismo, un 33% de las
encuestadas señala que, aunque cumple puntualmente con las citas médicas de sus
hijos, ignora por completo las propias.
El
peligro de los síntomas "leves" y la automedicación El agotamiento
diario ya se refleja en los diagnósticos: el 38.7% de las participantes padece
de condiciones como Ojo Seco o Blefaritis, frecuentemente asociadas a la fatiga
visual y el uso prolongado de pantallas. Sin embargo, ante señales como ardor o
enrojecimiento, la reacción inmediata no suele ser la búsqueda de un
especialista.
El
sondeo advierte que un 42.5% de las madres prefiere utilizar gotas o colirios
por recomendación de la farmacia o conocidos, un hábito que puede enmascarar
enfermedades severas. “Es común que las madres asuman el ardor ocular como un
cansancio pasajero. Sin embargo, el uso de fármacos sin receta, especialmente
aquellos que contienen corticoides, puede elevar la presión ocular y
desencadenar daños irreversibles”, advierte la Dra. Marleni Mendoza, médico
oftalmólogo y asesora científica de Laboratorios Lansier.
La
amenaza silenciosa no se detiene Al igual que ocurre con el glaucoma, la falta
de dolor genera una falsa sensación de seguridad. El 19.8% de las madres no
considera urgente ir al médico simplemente porque "no presenta
síntomas". A esto se suma que, pese a que el 42.7% reconoce que el
glaucoma es una enfermedad peligrosa, aún no se ha realizado un descarte de
presión ocular.
“El
mejor regalo que una madre puede recibir y darse a sí misma es la salud. Si
mamá no ve bien, su capacidad para cuidar y disfrutar de su familia se ve
comprometida. No debemos esperar a que un síntoma sea invalidante para acudir
al especialista”, recalca la Dra. Mendoza.
Para
combatir el descuido visual y prevenir enfermedades graves, la experta
recomienda:
- Agendar
un chequeo preventivo anual: Es vital
romper el ciclo de postergación por motivos económicos. Un examen completo
con medición de presión ocular permite detectar patologías antes de que
causen daños permanentes, asegurando la independencia y el bienestar de la
madre.
- Evitar la
automedicación ante la fatiga: Ante la alta
incidencia de ojo seco, el uso de gotas recomendadas en farmacias es un
riesgo innecesario. Cualquier tratamiento para el ardor o enrojecimiento
debe ser supervisado por un oftalmólogo para evitar complicaciones como el
glaucoma secundario.
- Liderar
la cultura de prevención familiar:
Dado que la genética es un factor clave, las madres deben liderar con el
ejemplo. La prevención debe ser una norma establecida en el hogar y no una
reacción tardía ante el dolor o la pérdida de visión.
Finalmente,
la asesora científica de Laboratorios Lansier recalca que el diagnóstico
temprano es la única vía para preservar la calidad de vida. “No hay que esperar
a notar visión borrosa o zonas oscuras para acudir al oftalmólogo. Un control
oportuno puede prevenir una pérdida visual irreversible y garantizar que la
salud de mamá no sea el sacrificio del hogar”, concluye.


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