Ya sea que viajes, vayas a la playa o pases más tiempo en la ciudad, el verano trae cambios en la rutina que pueden afectar la salud, la seguridad y el descanso.
Salud en Casa .- El verano invita a salir de la rutina: viajes, escapadas a la playa, días de compras o más tiempo fuera de casa. Sin embargo, el aumento de temperaturas y el cambio de hábitos también pueden generar riesgos para el bienestar físico, la seguridad y la tranquilidad. Adoptar medidas preventivas permite disfrutar la temporada con mayor cuidado y sin contratiempos.
Ante este contexto, resulta clave identificar los cuidados necesarios según cada actividad o plan propio del verano. Para estas salidas cotidianas, es importante aplicar recomendaciones específicas que permitan reducir riesgos y disfrutar la temporada con mayor tranquilidad.
“Durante el verano, las personas suelen relajarse y modificar sus rutinas; sin embargo, es justamente en estos momentos cuando la prevención cobra mayor importancia. Pequeñas acciones, como asegurar puertas y ventanas, tomar foto a los electrodomésticos desenchufados, cerrar la llave del gas o sacar la basura antes de viajar, pueden marcar una gran diferencia en la seguridad y el bienestar de las familias”, señala Cecilia Soto de Verisure Perú.
- Si te vas a una casa de playa: Las viviendas de verano suelen permanecer cerradas gran parte del año, lo que incrementa ciertos riesgos al volver a ser utilizadas. Si alquilas o llegas a una casa de playa, se recomienda revisar las instalaciones eléctricas antes de conectar varios equipos, ventilar la casa al llegar, evitar el uso simultáneo de electrodomésticos, mantener agua potable disponible y revisar el refrigerador antes de almacenar alimentos. Además, al exponerse al sol, es importante usar bloqueador, gorro, lentes y mantenerse hidratado para prevenir los golpes de calor.
- Si viajas por carretera o avión: Los traslados largos y la exposición al calor pueden provocar cansancio y deshidratación. Llevar siempre agua y snacks ligeros, usar ropa cómoda y transpirable. No dejar objetos de valor a la vista durante las paradas y asegurar puertas y ventanas del hogar antes de salir. Como medida adicional, se puede optar por sistemas de alarmas monitoreadas, que protegen los inmuebles las 24 horas de los 365 días del año, alertando al propietario y a las autoridades ante movimientos irregulares o no reconocidos.
- Si te vas de compras: Las aglomeraciones, el calor y los trayectos largos pueden afectar la salud y la seguridad personal. Se recomienda evitar las horas de mayor congestión, horas pico, (de 7:00 a.m. a 9:00 a.m. y de 6:00 p.m. a 8:00 p.m.), mantener las pertenencias siempre a la vista, tomar pausas para hidratarse y descansar, y usar protector solar incluso en recorridos urbanos.
- Si te quedas en la ciudad: Permanecer en casa o en espacios urbanos también requiere cuidados especiales durante el verano. Ventilar los ambientes en horas de menor calor, evitar la sobrecarga de enchufes por el uso de ventiladores o aire acondicionado, mantener una alimentación ligera y prestar especial atención a niños y adultos mayores durante las horas más calurosas.
El bienestar en verano no solo depende del destino, sino de la prevención. Pequeñas acciones pueden marcar la diferencia para cuidar la salud, la seguridad y la tranquilidad durante toda la temporada.


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