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Especialistas recuerdan que el Virus
Respiratorio Sincitial es altamente contagioso y puede representar un riesgo
significativo para bebés menores de un año, el grupo más vulnerable frente a
complicaciones respiratorias.
Salud en Casa . - El inicio del año escolar en Perú no solo marca el retorno a las aulas, sino también el aumento de la circulación de virus respiratorios. Diversos estudios epidemiológicos han demostrado que los espacios cerrados, la convivencia prolongada y el contacto estrecho entre escolares facilitan la transmisión de infecciones respiratorias, entre ellas el Virus Respiratorio Sincitial (VRS).
El VRS es uno
de los virus más frecuentes en la infancia y prácticamente todos los niños se
infectan antes de los dos años. Aunque en escolares suele manifestarse como un
resfriado leve, el problema surge cuando el virus llega a casa y entra en
contacto con bebés pequeños, especialmente menores de seis meses, quienes
tienen mayor riesgo de desarrollar bronquiolitis o neumonía.
“El regreso a
clases no solo implica útiles y uniformes nuevos; también significa mayor
circulación de virus en la comunidad. Muchas veces el hermano mayor lleva el
virus al hogar sin presentar síntomas graves, pero en un recién nacido puede
convertirse en una emergencia respiratoria. La protección de los más pequeños
forma parte de su derecho fundamental a la salud”, señaló Paloma Pacheco,
presidenta de Una Vida por Dakota.
A nivel mundial, el VRS es
reconocido como la principal causa de hospitalización por infección
respiratoria en menores de un año. La inmadurez pulmonar y del sistema
inmunológico en los primeros meses de vida explica por qué este grupo es
particularmente vulnerable a complicaciones.
El virus se transmite mediante
gotitas respiratorias al toser o estornudar y por contacto con manos o
superficies contaminadas. En el contexto escolar, el intercambio de objetos, la
cercanía física y la ventilación limitada pueden favorecer su propagación.
Frente al inicio de clases,
especialistas de Una Vida por Dakota recomiendan reforzar medidas como el
lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar, evitar enviar a
niños con síntomas respiratorios al colegio y proteger especialmente a los recién
nacidos de la exposición a personas con cuadros respiratorios.
Si un bebé presenta dificultad para respirar,
respiración acelerada, hundimiento de costillas, pausas respiratorias o
coloración azulada en labios o uñas, se debe acudir de inmediato a un servicio
de emergencia, ya que estos signos pueden indicar una complicación asociada al
Virus Respiratorio Sincitial.
El retorno escolar es una etapa clave para reforzar la
prevención. Informarse y actuar a tiempo puede evitar hospitalizaciones y
reducir el impacto del VRS en los bebés más vulnerables.

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