Salud en Casa.- Elizabeth Huamaní Palomino creció en un entorno donde el esfuerzo no era una opción, sino parte de la vida. Desde pequeña acompañaba a su padre a vender pelotas por las calles de Villa María del Triunfo. Aun así, tenía un objetivo claro: quería estudiar una carrera que le permitiera ayudar a otras personas, especialmente a niños con habilidades diferentes, como su vecino.
Terminó el colegio un tanto
confundida. Quería dedicarse a la salud, pero no tenía claro cómo. Postuló a
medicina y no ingresó. Lo intentó una, dos, tres veces, sin éxito. Cada
resultado adverso aumentaba la presión en casa. Su papá insistía en que cambiara
de rumbo, convencido de que perdía el tiempo. Pero ella, no estaba dispuesta a
rendirse. Siempre fue una mujer fuerte y perseverante.
Para evitar conflictos, empezó a
trabajar con su madre en un pequeño quiosco de snacks en Chosica. Se levantaba
temprano para preparar sánguches y dulces, y luego estudiaba como podía. No
había espacio para elegir entre trabajar o estudiar: tenía que hacer ambas
cosas. Sus hermanos menores dependían también de ese esfuerzo.
Sus dudas terminaron el día que
asistió a una feria vocacional. Allí descubrió la carrera de Tecnología Médica
y la especialidad de terapia de lenguaje. Por primera vez, sintió que todo
tenía sentido: podía unir su vocación por la salud con su deseo de acompañar
procesos reales de cambio en sus pacientes.
Postuló el siguiente semestre e
ingresó en primer lugar. Ese logro no fue casualidad. Desde entonces, su
disciplina fue inquebrantable: nunca faltaba a clases, asistía a todos los
seminarios que podía y mantenía una rutina exigente entre la universidad, y el
trabajo familiar, sin descuidar las labores que realizaba junto a su grupo
misionero los fines de semana.
Encontrando su camino
Durante su internado en el
hospital Daniel Alcides Carrión, decidió enfocarse en niños con trastornos del
neurodesarrollo. Entendió que, no solo los pacientes necesitaban de su apoyo;
también sus familias. Existía mucha desinformación sobre esta condición y la
mayoría de padres no sabía cómo comunicarse con sus hijos.
Resolvió complementar su
formación con estudios en motricidad orofacial para ayudar a sus pacientes en
funciones esenciales como respiración y alimentación. Como profesional quería
ir más allá de lo convencional, quería dejar huella en sus pacientes.
Al terminar la carrera, enfrentó
una dura realidad. En menos de un mes, renunció a su primer empleo en una
institución privada de Surquillo debido a los maltratos que presenció. “No solo
gritaban a los niños, también a mis colegas. El ambiente era terrible”,
recuerda con pena. Aquella experiencia, lejos de quebrarla, le reafirmó su
convicción de trabajar con dignidad y humanidad.
Poco después llegó a un centro de
terapias en La Molina, en el que permaneció más de tres años. En ese lugar
comenzó su verdadera transformación profesional. Aprendió a ser más firme, a
confiar en su criterio y a mirar más allá de los diagnósticos. Fue en sus
consultorios donde conoció a Alejando, un niño con autismo que le enseñó que,
con constancia, empatía y amor, incluso los casos más complejos pueden mejorar.
En ese entorno también hizo
frente a celos profesionales, prejuicios y hostigamiento. No obstante, eligió
quedarse porque sabía que estaba creciendo. Una especialista europea que, a
pesar de no hablar español, le enseñaba nuevos métodos de diagnóstico y terapias
con el apoyo de una practicante que actuaba como traductora.
Esa experiencia la convenció de
que era fundamental especializarse fuera del país. En internet encontró un
taller de la Federación Autismo Castilla y León, en España, que calzaba
perfecto con lo que buscaba. Sin pensarlo dos veces, comenzó a dar terapias
adicionales para reunir el dinero necesario. Así conoció a Esteban, un niño
aparentemente no verbal que con el tiempo empezó a hablar. “No fue sencillo,
pero lo conseguí. Su progreso me llenó de orgullo y satisfacción”, refiere.
Sin embargo, las cosas no
resultaron como las había planeado. Su empleador nunca le entregó la carta de
presentación para solicitar su visa, lo que la obligó a postergar su viaje un
año. En ese lapso tuvo que superar múltiples obstáculos y problemas, entre
ellos una delicada operación de su madre; sin embargo, logró viajar a Burgos en
el 2014.
Descubriendo un mundo nuevo
Aquella formación, que
inicialmente duraría unos días, se convirtió en el inicio de una etapa inolvidable.
Permaneció varias semanas más para especializarse en TEA, realizó diplomados
internacionales sobre esta condición, hizo pasantías, fue invitada a integrar
la Asociación Española de Profesionales del Autismo y representó a Perú en una
mesa redonda de políticas sobre el Autismo en Burgos. Regresó con una visión
renovada sobre el diagnóstico temprano y la autonomía de los pacientes.
De vuelta en Perú, sin empleo ni
recursos, empezó -nuevamente- desde cero. Lejos de rendirse, se abrió camino
dando charlas en colegios y nidos efectuando campañas de sensibilización y
diagnóstico temprano en Lima Sur. No fue un inicio fácil. Lidió con la
resistencia de algunos colegas que cuestionaban sus métodos y propuestas
innovadoras.
A pesar de ello, fundó “Fonoaudiología
Eli”, su centro de terapias, caracterizado por integrar la atención clínica,
orientación familiar y capacitación profesional. Con el tiempo, su trabajo
trascendió a espacios académicos, municipales e incluso llegó hasta el
Congreso, donde presentó propuestas para mejorar la atención a personas con
autismo.
En los últimos años, ha recibido
múltiples reconocimientos del Congreso de la República, del Colegio Tecnólogo
Médico del Perú, entre otras instituciones públicas y privadas por su labor. No
obstante, su mayor impulso sigue siendo el mismo: motivar a otros profesionales
a romper esquemas para que apuesten por nuevas herramientas terapéuticas que permitan
a más niños hablar mejor. “Nuestro trabajo transforma la vida de nuestros
pacientes. Todos los días debemos esforzarnos al máximo”, señala con
entusiasmo.
La historia de Elizabeth Huamaní Palomino
demuestra que los sueños no se abandonan. Se trabajan, se defienden y, sobre
todo, se construyen, aun cuando todo parece estar en contra. Hoy, su mayor
logro no está en los títulos, sino en cada pequeño que logra comunicarse, en
cada familia que aprende a entender, en cada vida que cambia gracias a su constancia
y tesón. Sin duda, querer es poder.


Mujer poderosa!! Un gran camino de inspiración Eli 😍😍✨💕🫂
ResponderBorrarQué emocionante ver todo lo que has logrado con esfuerzo, amor y una fe inquebrantable. Tu historia nos recuerda que los sueños no se abandonan; se luchan, se trabajan y se conquistan con valentía.
ResponderBorrarAdmiro profundamente tu vocación, tu entrega y ese corazón noble con el que ayudas a tantos niños y familias a transformar sus vidas. Cada paso que has dado ha valido la pena, y hoy eres prueba viva de que querer es poder.
Te felicito de todo corazón por este gran camino recorrido y por todos los éxitos que aún están por llegar. Sigue brillando, inspirando y dejando huellas hermosas en cada vida que tocas. ¡Estoy muy orgullosa de ti! ❤️
Felicitaciones.... por todo el esfuerzo y lo lejos que llegas con nuestros niños del país. Un fuerte abrazo y que sigan los éxitos..... mujer de orgullo!!!!🥰🥰
ResponderBorrarFelicitaciones....por todo el esfuerzo y lo lejos que llegas con nuestros niños del país. Un fuerte abrazo y que sigan los éxitos..... mujer de orgullo para todos nosotros!!!!!🥰🥰🥰. Lita
ResponderBorrarMujer , que lucha cada día por el crecimiento personal y así poder trasmitir a los pequeños que requieren de su ayuda . Mujer líder , sale a enfrentar los Retos que se viene en su camino .
ResponderBorrarMujer poderosa, que no existe límites para ti . Has realizado trasformacion en ti y en tus seres más queridos. Sigue Así , adelante vienen cosas Maravillosas de Universo 📈
Mis Felicitaciones Mi querida amiga Elizabeth. Por todo el esfuerzo y los logros que obtuvo, eres una mujer poderosa. Te deseó muchos éxitos...te embio un enorme abrazo
ResponderBorrarMuchas felicidades licenciada, Elizabeth, todo lo que has tenido que travesar, para transformarte, en una mujer exitosa en tu profesión y especialidad. de Autismo es tu fuerte y estoy muy orgulloso de que ayudas a muchos niños y adultos y das calma a los padres ayudando a sus hijos se que siempre lo has logrado con éxito con todos ellos.muchas felicidades 🤭🌹
ResponderBorrarPaola 🤭🌹
ResponderBorrarTienes un bello corazón que va de la mano con tu vocación de servicio, les das voz a un grupo de personas que por desconocimiento muchas veces son descartados, dejados y/o abandonados....eres valiosa, valiente y aguerrida por lograr tus metas...que orgullo conocerte Elizabeth Huamani 🤗🥳💐
ResponderBorrarLo máximo Eli 💫 una historia muy hermosa. Eres inspiración!!! 🔥🤍
ResponderBorrarFelicidades Elizabeth por tu capacidad y sensibilidad por los pequeños y vulnerables. Ese amor te a llevado superar los obstáculos y poder transmitir esperanza y calidad de vida para estas familias.
ResponderBorrarDe la mano de Dios, sigue transformando vidas.