● Especialistas de Auna explican cómo
diferenciar un cuadro alérgico de un resfrío y reconocer las señales de alerta
que requieren atención médica oportuna en niños.
Salud en Casa.- Cada 8 de julio se conmemora el Día Mundial de la Alergia, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de prevenir, diagnosticar y tratar oportunamente las enfermedades alérgicas. Las enfermedades alérgicas figuran entre las afecciones crónicas más frecuentes en la infancia y pueden afectar significativamente la calidad de vida de los niños cuando no son diagnosticadas y tratadas a tiempo. En ese contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el asma continúa siendo la enfermedad crónica más frecuente en la población infantil.
En el Perú, los menores de cinco años
continúan siendo uno de los grupos más vulnerables frente a las enfermedades
respiratorias. Según el Ministerio de Salud (MINSA), durante 2025 se
registraron 824 978 episodios de infecciones respiratorias agudas (IRA) en este
grupo etario, cifra que evidencia la importancia de identificar oportunamente
cuándo un cuadro corresponde a una infección respiratoria y cuándo podría
tratarse de una alergia, ya que ambas afecciones pueden presentar síntomas
similares, pero requieren un abordaje diferente.
"Es frecuente que los padres
confundan una alergia respiratoria con un resfrío, ya que ambas comparten
algunos síntomas. Sin embargo, cuando la congestión nasal, los estornudos, la
picazón en la nariz o en los ojos y la secreción nasal transparente persisten
por varios días o se presentan de forma recurrente, es importante acudir al
especialista para establecer un diagnóstico oportuno e iniciar el tratamiento
adecuado", explica el Dr. Dr. Eduardo
Falla Vidarte, pediatra de la clínica Auna Chiclayo.
El especialista agrega que también existen
signos de alarma que requieren atención médica inmediata, especialmente si el
niño presenta:
●
Dificultad para respirar.
●
Respiración acelerada o agitada.
●
Silbidos en el pecho.
●
Hundimiento de las costillas al respirar.
●
Coloración azulada en labios o uñas.
●
Fiebre persistente o de difícil control.
●
Decaimiento marcado o somnolencia excesiva.
Asimismo, recomienda prestar especial atención
a los factores que pueden desencadenar una alergia respiratoria, entre ellos la
exposición a ácaros del polvo, moho, polen, pelo de mascotas, humo del tabaco y
cambios bruscos de temperatura. Mantener los ambientes ventilados y limpios,
lavar con frecuencia la ropa de cama, evitar la exposición al humo del
cigarrillo y seguir las indicaciones médicas son medidas clave para reducir el
riesgo de complicaciones.
Excelencia
en salud para una atención pediátrica integral.
En Auna Chiclayo, la excelencia en salud se
refleja en una atención respaldada por talento médico altamente especializado,
capacidad para atender casos de alta complejidad y un servicio de emergencias
pediátricas y de adultos disponible las 24 horas. Este modelo permite brindar
una respuesta oportuna y un abordaje integral a niños con enfermedades
respiratorias, desde la evaluación inicial hasta el diagnóstico y tratamiento
especializado.
Como parte de este compromiso, los planes de
Salud Auna facilitan el acceso oportuno a consultas pediátricas, atención
preventiva, seguimiento médico y una red integrada de servicios, permitiendo
que más familias accedan a un cuidado continuo y de calidad para la salud de
sus hijos.
"Ante cualquier síntoma persistente o
recurrente, la evaluación médica es fundamental. Un diagnóstico temprano
permite controlar la enfermedad, prevenir complicaciones y asegurar un adecuado
desarrollo del niño. No todos los cuadros respiratorios son un resfrío, y
reconocer esa diferencia puede marcar una gran diferencia en la salud de los
más pequeños", concluye el especialista.

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