lunes, 21 de enero de 2019


  Los especialistas alertan que durante el verano el incremento de temperatura puede poner en riesgo a los pacientes con diabetes, pues producen deshidratación y alteración en los niveles de glucosa.




A propósito de ello, Frank Espinoza, médico especialista en Nutrición y Diabetes, brinda algunas recomendaciones que pueden ayudar al paciente a controlar su condición y disfrutar de esta temporada de verano sin poner en riesgo su salud.

1.     Hidratación.  Se recomienda que los pacientes con diabetes al igual que todas las personas (excepto restricción médica), beban mínimo 2 litros de agua durante el día y, en caso de que hagan ejercicio, aumenten el consumo de líquido. “Esto contribuirá a que se mantengan hidratados y evitará el incremento por deshidratación, del nivel de glucosa en la sangre (hiperglucemia), sobre todo en el adulto mayor que suele tener la sed inhibida”, expresa Espinoza.

2.     Alimentación variada y moderada. Al momento de consumir los alimentos, el experto aconseja que las porciones sean fraccionadas y balanceadas tres veces al día. El paciente no debería tener periodos de ayunos prolongados durante el día, o saltar los tiempos de las comidas. Se recomienda priorizar la ingesta de carnes magras, cereales, verduras y frutas frescas. En el caso de estas últimas, se recomienda consumir solo tres raciones por día en especial aquellas con alto contenido de agua (sandías, peras, manzanas, melón, arándanos). Adicional, disminuir el consumo de carbohidratos, sal y dulces, para impedir el aumento peso, así mismo; el consumo de alcohol, pues facilita la deshidratación del organismo y ocultan los síntomas de hipoglucemia.



3.     Revisiones médicas. “Es muy importante que el paciente con diabetes no deje sus controles médicos. En ocasiones los síntomas de los cuadros de hipoglucemia (disminución de azúcar) pueden confundirse con los síntomas del golpe de calor”, señala el experto. Recomienda consultar con el médico tratante las dosis adecuadas de insulina o medicamentos orales (hipoglucemiantes) para estas fechas. De igual modo, se aconseja asistir a un control cardiológico para medir la presión arterial, ya que el calor influye en la vasodilatación.

4.     Viajes. Se debe consultar con el médico tratante previamente. Un paciente que tiene un control adecuado de su enfermedad no debería tener problemas para irse de viaje, si toma las precauciones adecuadas y hace ajustes en su medicación. Además, si el lugar escogido es la playa, se debe revisar los pies diariamente, utilizar calzado adecuado y protector solar para evitar heridas en los pies y quemaduras solares. 

5.     Medicación. El calor también puede afectar la medicación y los dispositivos para el control de la diabetes, como el glucómetro o las tiras reactivas. Por tanto, se recomienda conservarlos en un lugar fresco y aislado del sol. 

6.     Actividad física. Realizar deportes como la natación y el fútbol, o salir a caminar durante 40 minutos, además de evitar el aumento de peso, permite reducir la resistencia a la insulina y acelera el metabolismo, lo que contribuye a mantener la glucosa en los valores adecuados. En la época de verano para realizar actividad física, se debe evitar los horarios de mayor temperatura, cercanos al mediodía.



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